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martes, 9 de abril de 2019

Ser Coach por Ezequiel Maggi

Conocí el Coaching por un compañero de trabajo, empecé a observar en él una transformación que me generó interés e hizo que me anote a estudiar. Sumado a eso, se encontraba también la expectativa de poder crecer en mi trabajo y liderar un equipo.
Concluí mi formación en el año 2018 y desde ese momento ejerzo como Coach Ontológico Profesional.
Mis áreas de preferencia son el Coaching Life y Coaching organizacional.
El Coaching me brindó herramientas. Cambió mi forma de escuchar, de respetar, mi forma de preguntar y preguntarme cosas.
La escucha me permitió escuchar para entender, escuchar realmente estando presente de manera consciente. Escucharme cuando pienso sobre algo específico, empecé a tomar consciencia de las conversaciones internas que estaba teniendo y de las conversaciones externas, las que hago públicas.
Me motiva el hecho de poder ayudar a otros a que puedan ayudarse a sí mismos.
Creo que es un proceso que no termina con haber certificado, sino que es una forma de vida.

Ezequiel Maggi
Coach Ontológico Profesional

lunes, 8 de abril de 2019

Ser Coach por Federico Lorenzani




¿Cómo conociste el Coaching?

El Coaching lo conocí en la Facultad, como una materia optativa, donde veíamos algunos conceptos básicos. Luego con el tiempo conocí la consultora Kairos Consulting (a través de Yamila) y comencé a estudiar ahí.
Terminé mi formación en el año 2015 y desde el año 2016 me encuentro ejerciendo la profesión.

En este momento me dedico al  Coaching Life y me encanta. Tengo pendiente acomodar un poco los horarios para poder incursionar en el Coaching Deportivo y Organizacional, que si bien son áreas distintas, ambas permiten trabajar sobre equipos de personas.


¿Qué cambios notas en tu vida después de pasar por un proceso de coaching?

El principal cambio que noto luego de un proceso de coaching es que comienzo inmediatamente a hacerme cargo de mi mismo. Si paso por un proceso de coaching, es porque hay algo que quiero cambiar…y cuando logro encontrar la forma de hacerlo, me enfoco en eso. 

¿Qué te motiva a seguir ejerciendo?

Me motiva que la gente pueda ver el cambio que desean para sus vidas…y tal vez no lo estén viendo. Interpreto que si las personas pueden lograr lo que quieren, pueden ser más felices…y cuantas más personas felices haya, podremos construir un mundo más feliz para las generaciones que nos siguen, y trascender en ellos.

En lo personal aprendí con el tiempo a elegir lo que realmente me hace feliz, y desprenderme de lo que no me hace feliz. Si quiero algo, trabajo para obtenerlo…si algo no me es funcional, trabajo para cambiarlo (y que sí me sea funcional) o para sacarlo de mi vida…en definitiva, como dije anteriormente, a hacerme cargo de mi mismo.

En lo profesional (que puede extrapolarse a lo personal también) aprendí a ver en mis errores las oportunidades de cambio, y sobre todo a mantener conversaciones con las personas que corresponden, y en los momentos y lugares que corresponden.

Federico Lorenzani
Coach Ontológico Profesional avalado por la AACOP.
Ingeniero Industrial graduado de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
Cuenta con un posgrado en Ingeniería en Seguridad e Higiene.

Lo que Coaching me dejó en 11 años...


11 años haciendo lo mismo no siendo la misma.
Tuve más de 11 maneras de estar siendo, porque el coaching me dejó la posibilidad de transformarme todas las veces que lo quise.
El coaching me dejó conversaciones que me llegaron al alma hasta estrujarla casi sin dejarla respirar. 
El coaching me dejó amigos que comparten y entienden que mi locura es solo una manera de observar a la vida con más colores.
El coaching me dejó comprender lo irracional para mi como legítimos para otros. Y me dio calma.
El coaching transformó mis enojos en enojos más chiquitos y por menos tiempo. Y me dió templanza.
El coaching me dejó la sabiduría de que no se nada.
El coaching me dejó convertir lo sencillo en sagrado.
El coaching me dejó la satisfacción de los resultados ajenos como si fueran propios.
El coaching me dejó ver esperanza donde otros ven el final...
El coaching me dejó tanto... que todavía le debo mucho.
Y los Coaches sabemos que siempre falta mucho más por aprender...
Feliz día a mis colegas. Somos mejores todos juntos.
Feliz día a mi amigo y socio. Pilar fundamental. José Luis López.
Gracias a cada uno que alguna vez me entregó su alma para que el coaching y yo demos lo mejor que pudimos.
Gracias a mi familia que siempre creyeron en mi.
Gracias Pablo por entender que el coaching me apasiona y mis ausencias tienen un fin.
Gracias a la vida, que me ha dando tanto.
Lic. Yamila Martorell 

miércoles, 23 de enero de 2019

Tip´s gerenciales de esta semana: Métodos y procedimientos


Las empresas exitosas, y que perduran en el tiempo, son las que no solo tienen un buen producto o servicio, son también aquellas que encontraron un método para hacer lo que hacen y mantienen esos procedimientos

¿Pero cuál es el significado de método?

Modo ordenado y sistemático de proceder para llegar a un resultado o fin determinado. Es decir, la forma de hacer algo que lleve a la empresa al resultado deseado.
Muchas empresas llegan a encontrar su método luego de muchas pruebas y errores, esto hace que se pierda TIEMPO, ENERGÍA o DINERO, y en ocasiones se pierden las tres…
Las empresas inteligentes son aquellas que encuentran el método investigando o asesorándose antes de emprender, también son aquellas que aprenden de otras empresas incluso de sus competidores.

Un error muy común que cometen muchas empresas es mantener métodos que funcionaron en el pasado y que por distintas razones ya no son funcionales, ¿qué queremos decir con esto? Una empresa que utilizaba un método cuando solo tenia dos sucursales no puede, ni debe mantener los métodos anteriores, deben replantear sus métodos para adaptarlos al crecimiento de su empresa. Lo mismo sucede con una empresa que tenía 20 empleados y por su crecimiento pasa a tener 90.
El crecimiento de una organización obliga a quien dirige a replantearse como deberían ser las cosas a partir del crecimiento de su empresa.

DE NADA SIRVE UN MÉTODO SI LAS PERSONAS LO DESCONOCEN O LO DEJAN DE LADO.

Las empresas, sin importar su tamaño, suelen establecer métodos luego de haber sufrido algún inconveniente o queriendo mejorar, los procedimientos se escriben y luego con el paso del tiempo se vulneran… es decir, dejan de aplicarse… es importante que si Ud. estableció un método de trabajo que beneficia a su empresa logre que sea parte de la cultura de la organización y sus empleados, para esto deberá instruir a los mismos de la importancia de mantener este método con el fin de llegar al resultado esperado.

¿POR QUÉ SON IMPORTANTES LOS METODOS?

Establecer métodos y procedimientos les permitirá medir, es decir, tener indicadores de gestión para timonear su empresa.
Sin indicadores las empresas van… colocando indicadores, las empresas pueden medir COMO VAN, y si están dentro del plan estipulado.

PLAN – MÉTODO – INDICADORES siempre deben estar alineados…, pero tenga en cuenta que todo inicia con un plan, luego con un método y finaliza con los indicadores…

Hasta el próximo envío
MCOP José Luis López
www.kairosconsulting.com.ar

miércoles, 16 de enero de 2019

LIDERAZGO

Liderazgo:

1. Las personas siguen a quienes son coherentes entre lo que dicen y lo que hacen.
2. Si detecta un conflicto en su equipo, resuélvalo de inmediato, dilatar un conflicto a resolver es dejar que se haga más grande
3. No permita por ningún motivo que sus mandos medios desprecien o menosprecien a su personal, las personas no renuncian a veces porque necesitan el trabajo, pero si consiguieran otro igual, con la misma paga no dudarán en irse. Pero ningún motivo le da derecho a alguien con poder a maltratar o hablarle mal a otro ser humano
4. Escuche a su gente, son quienes más información le pueden brindar sobre lo que está pasando en su empresa. Si escucha algo que no le gusta, haga silencio y siga escuchando, trate de hacerse de la mayor información antes de tomar decisiones.
5. Si algún mando medio hace ruido en su organización, algo está pasando, la empresa le está hablando, escuche, evite que el conflicto continúe.
6. Cuide la moral de su empresa, cuando hablamos de moral hablamos de valores como; la honestidad, la lealtad, el respeto, la ética, si fueran materias de una carrera estas solo pueden ser rendidas con 10, no se puede ser medio leal, o se es, o no se es.
7. Tenga un plan, y que sus mandos medios lo conozcan y lo respeten
8. Haga que las personas le digan a Ud. lo que en ocasiones dicen detrás de Ud. eso se consigue generando un espacio de confianza entre Ud. y sus colaboradores.
9. Sea muy cuidadoso a quien le da poder, esas personas lo representan en todas las áreas de la empresa cuando Ud. no está
10. Si tiene un socio busque que sus mensajes estén alineados es decir no bajar dobles discursos, esto confunde a la gente y saca dirección a la empresa.


MCOP José Luis López
www.kairosconsulting.com.ar

lunes, 3 de diciembre de 2018

Diez razones para ser Coach


1.- Las organizaciones están cambiando y progresivamente van entendiendo que su principal activo son las personas. El Coaching ayuda a desarrollar este activo.

2.- El Coaching es una herramienta enfocada en la persona, pero que puede aplicarse para la obtención de resultados y objetivos definidos por la organización para sus integrantes de forma rápida y efectiva.

3.- La formación por si sola no es garantía de cambio. Habitualmente tras la formación, el sujeto de la misma regresa al mismo ambiente con las mismas personas y tiende a hacer las cosas como siempre. El Coaching permite impulsar y conducir ese cambio y lograr la aplicación efectiva de lo aprendido.

4.- No solo las grandes empresas precisan de Coaching. Precisamente las PYMES, 95% del tejido industrial de este país, son las empresas que más rápida y efectivamente pueden notar la aplicación de programas de Coaching.

5.- La situación económica e incluso ética exige un cambio para sobrevivir. Coaching es hacer cambios por definición y los coaches deberían ser los guías que evitaran que las organizaciones y las personas de esta sociedad se perdieran en este camino.

6.- El coach puede hacer un servicio inestimable a la sociedad como facilitador de los cambios que ésta necesita en sus individuos para evolucionar y crecer. Solo creciendo persona a persona una sociedad crece y esa es la garantía de supervivencia.

7.- El Coaching es liberador para quien lo recibe y quien lo hace. Exige cambios personales, flexibilidad, apertura y trabajo, bajo el prisma de la toma de decisiones propias y personales, sin influencias de nadie. Es libertad y, por tanto, gratificante en su ejecución.

8.- El coach toma responsabilidades, se compromete y mantiene unos elevados estándares de ética y profesionalidad y confidencialidad en su trabajo, siendo un profesional respetado y valorado muy positivamente por las organizaciones y reconocido económicamente por ello.

9.- El coach ayuda, devuelve la esperanza y el punto de vista salvador y sanador que permanecía oculto. Devuelve oportunidades donde parecía que no había y eso solo debería de bastar para personas y organizaciones.

10.- Por último, y no menos importante, el Coaching es aprendizaje diario, genera confianza en uno mismo y en las personas en cuanto a tener la mente permanentemente abierta para aprender desde la humildad del que reconoce que su realidad no es la única, potencia las relaciones humanas y así contribuye a la disminución de conflictos.

En todos los sentidos, el Coaching ayuda a hacer "mejores personas". Así de enriquecedor y potente es el Coaching. Ahora quizá puedas verlo con un punto de vista diferente. Tienes nuestro apoyo y ayuda en tu camino si lo decides emprender. Solo te pedimos que seas consecuente y actúes correctamente. Es la hora de separar el grano de la paja y tu puedes ser protagonista.
                                                                   

jueves, 5 de abril de 2018

SER COACH, HACER COACHING, TENER NUESTRO DÍA

6 de Abril el día del Coach
¿Quiénes estamos siendo los Coaches?

Los Coaches Ontológicos estamos siendo una comunidad de profesionales que creemos que la transformación de las personas, organizaciones y sistemas sociales está en el SER. Creemos en que las conversaciones que estamos teniendo (o no) generan la realidad que estamos viviendo y que las emociones y nuestras disposiciones corporales determinan nuestro accionar y como consecuencia los resultados que obtenemos.
Estamos siendo profesionales que ven posibilidades más allá de las circunstancias. Estamos siendo un medio para asistir a una empresa, una organización, grupo o persona a que se encuentre con quien desea ser.
Hoy los coaches estamos siendo quienes queremos estar siendo, con un montón de estados deseados por alcanzar.
Ser coach es vivir en un estado de gratitud permanente teniendo la suficiente humildad para reconocer y aceptar nuestra propia vulnerabilidad. Ser coach está muy lejos de ser un superhéroe con capa y espada que quiere salvar la humanidad. Ser coach es anhelar que tu cliente se transforme en su propio héroe y que elija como transitar.
¿Qué hacemos cuando hacemos Coaching Ontológico Profesional?

Cuando hacemos coaching ontológico profesional estamos utilizando preguntas para despertar aquellas respuestas que hoy el cliente no está viendo. Hacer coaching es encontrarte con el otro para que el otro brille y despliegue todo su potencial para llegar al estado deseado que se proponga. Hacer coaching es salir de la crítica de la opinión para respetar al otro como un legítimo otro. Hacer coaching es acompañar procesos de transformación personales, empresariales, organizacionales. Hacer coaching es diseñar futuro con todo lo que hoy estas siendo.
¿Qué celebramos para tener nuestro día?

Celebramos, hoy, ser una profesión en expansión. Una profesión que trabaja en comunidad para servir a la comunidad. Celebramos y reconocemos avanzar y progresar para seguir creciendo en nuestro ser y hacer.
A quienes son coaches: ejerzan la profesión con pasión.
Sean éticos, siempre. Nosotros construimos nuestra identidad. Sean eternos aprendices, es la clave de la grandeza y la humildad. Hagan servicio es gratificante dar a quienes menos acceso tienen.
A los futuros coaches: busquen primero su propia transformación personal, recuerden que no podemos dar lo que no tenemos. Vivan sus procesos de formación con alegría y responsabilidad.
A los clientes o coachees: gracias por elegirnos y darnos la oportunidad de mostrarles que son ustedes quienes tienen las respuestas.

El mundo necesita más coaches.
Lic. Yamila Martorell
Coach Ontológico Profesional
Master Trainer en PNL
Directora Delegación Mar y Sierra AACOP

miércoles, 28 de marzo de 2018

¿Es tan malo ser más egoísta?

Desde pequeños nos enseñan la importancia de "dar", “ayudar”…, en el amplio sentido de cada una de las palabras) a otras personas. Nos educan para ser aceptados en la sociedad, y por esa aceptación en muchas ocasiones las personas pueden llegar a olvidar sus propios intereses y preferencias.
Realmente para mi es grandioso el sentimiento de dar, ayudar, acompañar..., pero llevado al extremo…
¿Alguna vez has pensado que significa realmente ser egoísta? Pensar en uno mismo, anteponer nuestros deseos al de los otros...
¿Esto es en verdad tan malo? Depende…, como casi siempre en esta vida, depende de la medida.
¿Y cual es la “justa medida"? Cada uno tenemos un medidor distinto. Si únicamente pensamos sólo en nosotros, a la larga nos será malo, y si somos extremadamente serviciales también. Los extremos pueden llegar a ser malos.
Muchísimas personas anteponen los intereses de otras a las suyas propias. Si esto es decidido voluntariamente es fantástico, porque están alimentando y nutriendo la necesidad de autorrealización que comenta Maslow. No necesitan más, sólo dar, servir, (lo que hayan decidido).... Pero cuando las personas viven, o están viviendo parte de sus vidas condicionadas y/o bajo el capricho de otras, o motivadas por el sentimiento de culpa, o por el miedo a perder un trabajo, una amistad, un amor, o por la necesidad de ser aceptadas, o por tener en ese momento una baja autoestima, o porque creen que tienen un deber/obligación…, (pueden existir muchos motivos conscientes o inconscientes), sus necesidades, sus intereses, sus deseos, sueños… pasan completamente a un segundo plano.
Estas personas, por lo general, tienen un buen concepto de sí mismas. Son amables, de fácil trato, pero cuentan con el problema de no saber poner freno a las “exigencias” externas, llegando incluso a sentirse frustradas.
¿Te has dado cuenta de lo agotador que es intentar complacer a todo el mundo, todo el tiempo, cuando todos desean, solicitan, exigen, demandan...cosas diferentes? Prácticamente es imposible. Totalmente nos deriva a un estado destructor hacia con nosotros mismos.
No importa cuánto nos podamos esforzar, que tan maravillosos/as, cariñosos/as, atentos/as, inteligentes, competentes… seamos, puede haber alguien que tenga otra perspectiva de la situación distinta a la nuestra. Esto nos puede producir sentimientos tan diversos (según cómo nos encontremos y cuanto nos conozcamos emocionalmente) como: sentirnos amenazados, tristes, con enfado o rabia, con angustia, frustración… Al final nuestra felicidad puede llegar a depender en un alto porcentaje de los demás de manera directa.
No podemos (ni debemos) controlar todo lo que acontece a nuestro alrededor. Es muy difícil, por no decir imposible. Por tanto, no podemos prestar atención a todo lo que piensan, sienten, dicen y hacen otras personas. Aun no hemos llegado a tener poderes y no somos superpersonas. Cuando realmente aprendamos a dejar de tener en cuenta los comentarios y/o comportamientos negativos de los demás, empezaremos a dejar salir nuestra esencia y seremos más felices.
Para nada estoy comentando que debemos empezar a ser personas frías y no empáticas. Debemos tener en cuenta la situación (pros-contras), a la/s persona/s…, para decidir qué acción realizar. Cómo decía uno de mis “maestros” en Coaching, la mejor manera de dar y ayudar a otra persona, es cuando nosotros estamos “fuertes” (emocionalmente, psicológicamente, anímicamente, físicamente…): “Cuídate primero a ti para poder cuidar a los demás”.
Y creo (y es mi creencia simplemente basada en mi experiencia) que cuanto mejor estemos, más podemos dar, y mejor podemos ver las cosas (diferentes perspectivas no condicionadas).
Si estamos en un estado emocional triste, dicho estado lo terminamos transmitiendo, y si nos forzamos a mostrarnos de otra manera, estaremos mostrando una máscara de nuestro ser. No somos realmente nosotros y eso no es lo que deberíamos "dar" a los demás. No se lo merecen (pero como he comentado...es sólo mi opinión).
Josef Kirschner en su libro, El arte de ser Egoista, expone que es importante ser egoista para poder marcarnos límites y así poder vivir plenamente.
Para mi el egoísmo que debemos aprender y nos debemos permitir, es aquel que nos hace decidir qué es lo que queremos en la vida; es vivir nuestros sueños sin que nos haga daño, ni avasallando a los demás; es proclamar nuestro deseo de ser feliz siendo asertivos; es ser libres; es ser honesto con uno mismo, es la oportunidad de ser fuerte, de convertirnos en personas seguras; es conocernos bien y sentirnos "fuertes" rebosándonos energía para dársela a los demás.
"Mirar más a menudo por uno mismo nos llenará el corazón y nos hará ser y estar más felices"
Pasos para ser (mas) egoístas
1. Descubrir lo que es egoísmo. El egoísmo no es usar a otras personas, o hacer que te sirvan, o apartarte de los demás. El objetivo principal del egoísmo son tus propias metas. El egoísmo no tiene nada que ver con otras personas (una persona egoísta que lastima a los demás es una contradicción del concepto). Una persona egoísta se ocupa de sí mismo, y no tiene necesidad de herir a otros. Para entender mejor el concepto de egoísmo puedes leer a Ayn Rand.
2. Saber quienes somos. Para ello debemos reconocer lo que sí y no nos gusta; cuales son nuestros verdaderos valores (no lo que nos han hecho creer); reconocer qué es lo que queremos, lo que somos capaces de hacer, lo que no...
3. Reafirmar nuestra personalidad. Es primordial reconocer que uno mismo es importante, que lo que pensamos y sentimos también lo es. Reconocer nuestras necesidades y concederles la debida relevancia para poner los medios necesarios para cubrirlas y satisfacerlas.
4. Descubrir lo que nos hace feliz. Es la clave para ser egoísta. Hacer lo que amamos, valorar lo que tenemos, ser felices. Cuando descubramos qué es lo que nos hace feliz, camina para alcanzarlo (asertivamente).
5. Dejar de sacrificarnos. No debemos sacrificarnos a menos que sea por algo, o alguien, que nos haga felices (depende de la “medida” que hayamos determinado). Si nos sacrificamos entonces estaremos perdiendo algo que valoramos, y nos hace o puede hacernos felices.
6. Superar los sentimientos de miedoo culpa por no cumplir siempre las expectativas hacia con otras personas. Debemos comenzar a valorar (en su justa medida: recuerda averiguar cual es tu medida) la importancia que la opinión que los demás tienen sobre nosotros.
7. Entender los roles que juegan las otras personas. No caigamos en la trampa (emocional creada por ciertos aprendizajes) de que tenemos que solucionar la vida de los otros antes que la nuestra. "Primero debemos “arreglarnos” a nosotros antes de intentar solucionar las cosas a los demás".
Puede que esta perspectiva que te estoy exponiendo te sea chocante (para mi lo fue mucho) y no estés del todo de acuerdo. Te entiendo perfectamente. Uno de mis principios era el ser servicial (ayudar a los demás antes que a mi). Hasta tal punto llevaba a la práctica este valor, que terminó constándome mi integridad física y me sobrevino una enfermedad (llevar las cosas a un extremo). Ahí me di cuenta de que si yo no miraba primero por mi (en todos los sentidos: emocional, psicológico, físico...) ¿que le podía dar a los demás? Y tuve que volver a aprender a cuidarme y dejarme cuidar.
¿Estas haciendo lo que quieres realmente hacer o lo que crees que es mejor hacer?

viernes, 9 de febrero de 2018

El coaching ontológico está enfocado en cambiar cómo se miran las cosas

De los creadores el Coaching Ontológico Profesional Mirar con otros ojos La primera de dos notas con dos referentes del coaching... en esta ocasión Julio Olalla.
Nota a cargo de  Sofía Aldea y producción Álvaro Renner. (2012)
Lleva más de 30 años dedicado a enseñar y ayudar a la gente a sentirse satisfecha con sus vidas. Padre del coaching ontológico y uno de los referentes mundiales de esta práctica, Julio Olalla ha aprendido, en carne propia, que parte de la clave está en mirar las cosas desde otra perspectiva. “Si no cambia el observador es imposible cambiar lo que hacemos”, asegura.
Julio Olalla especializado en entrenar a organizaciones y personas para que mejoren sus competencias y se sientan satisfechos con su vida personal y laboral. Su receta: “crear un espacio relacional en el que la persona pueda observarse observando al mundo y darse cuenta de que su vida está condenada a ser lo mismo a menos de que el observador cambie”, dice. “La tendencia es creer que las cosas cambian si se actúa distinto, pero no va a pasar nada si se sigue mirando el mundo de la misma manera.

El coaching ontológico está enfocado en eso, en cambiar cómo se miran las cosas, lo que te permite hacer, actuar y vivir de otra manera”. En 30 años, Olalla ha creado un imperio en torno a la enseñanza de este pensamiento: Newfield Network está presente con oficinas propias en Chile, Estados Unidos, Perú, Ecuador y Holanda y cuenta con asociaciones en Colombia, Argentina, Singapur e Inglaterra. Ha escrito dos libros: Del conocimiento a la sabiduría y El ritual del coaching, ambos traducidos al inglés, y hace doce años creó un programa de formación y certificación de coaches, del que anualmente se gradúan 550 personas en todo el mundo.

Dejar de lado el resentimiento y comenzar a ver las cosas con otra mirada:
Esa fue la decisión que Julio Olalla tomó hace más de 25 años y le cambió la vida. Era 1978 y después de una larga tarde de conversaciones junto a otros chilenos exiliados como él, fue a dar un paseo por el muelle Pier 33 en San Francisco. Mirando la cárcel de Alcatraz, y abrumado por el tono de las conversaciones con sus coterráneos que seguían pegados en el pasado, se dio cuenta de que no quería seguir viviendo así. “El resentimiento es una promesa de revancha, y yo no podía vivir mi vida prometiéndole revancha a nadie. Fue un acto consciente, muy claro de decir ‘aquí termina esta historia y comienzo a vivir completamente en paz’”, recuerda. Hacía cinco años que había dejado Chile por decisión propia ya que sentía que su situación política –trabajaba en la Corporación de la Reforma Agraria, institución encargada de expropiar terrenos durante el gobierno de Salvador Allende–, lo ponía en riesgo. Primero voló rumbo a Argentina –donde tuvo que dejar de lado su profesión de abogado y trabajar como comerciante– y luego a EE.UU.  El primer tiempo en San Francisco fue muy difícil, tuvo que aprender un idioma que desconocía y trabajar en lo que fuera para poder pagar las cuentas y comer. Pero también fue ahí donde conoció y compartió ideas con algunos de los que llama sus maestros: el ingeniero y político Fernando Flores, quien en ese minuto cursaba su doctorado en Lenguaje en la Universidad de Berkeley, y el filósofo y biólogo Humberto Maturana, cimentando los principios de su trabajo como coach.

“Los indígenas en Ecuador me hicieron esta observación: ‘a nosotros lo que nos interesa es la buena vida, pero ustedes viven todo el día buscando una vida mejor, por lo tanto sienten que la que tienen es siempre menos de la que podrían tener’. Eso hace que vivamos angustiados e insatisfechos”.
Preocupado actualmente por buscar los pilares de una vida más feliz, este año Julio Olalla se ha enfocado en conocer los ideales y formas de vida de comunidades originarias de Latinoamérica y vivirlas en carne propia. Pasó dos semanas junto a su mujer y a su hijo menor con miembros del pueblo Shuar en la selva ecuatoriana, luego otra semana con la comunidad quichua en el norte de Ecuador y, en su reciente visita a Chile en diciembre de este año, viajó a Temuco para reunirse con los principales líderes mapuches. “Participamos en sus ceremonias, comimos con ellos, y compartimos la vida diaria. Ir a caminar por la selva, los bosques o los cerros y que me cuenten lo que ellos ven y yo era incapaz de percibir, fue un regalo. Donde yo veía árboles, ellos ven mundos, relaciones, estaciones, lugares sagrados. Estoy convencido de que parte de la deuda de América Latina para poder sanar el alma latinoamericana es que nos escuchemos con las culturas nativas, cosa que no hemos hecho nunca”, asegura.

 ¿Tu historia personal fue en parte la que te abrió al nuevo tipo de pensamiento que enseñas?
Sí, haber tenido una historia de exilio fue el puntapié inicial para tener una reflexión respecto del mundo. Mi padre fue también exiliado de la Guerra Civil española. Y cuando me pasó a mí, se me generó un espacio de reflexión. ¿Por qué razón a mi padre, a quien considero que fue un hombre muy bueno; y a mí, que me considero ser una buena persona también, nos tocó ser inadmisibles en ciertos lugares? ¿En qué consiste ese fenómeno? Y descubrí algo que para mí ha sido central: y es que yo, como la mayoría, miraba el mundo y estimaba que todo el que lo miraba veía lo mismo. Pero no. Después de los estudios de filosofía y los primeros acercamientos al trabajo en torno al coaching ontológico descubrí cuán distinto es el mundo para cada individuo, para cada cultura, para cada era. Y ese descubrimiento, de poder observar observando y observarme observando, me iluminó muchas cosas. Para mí fue una escuela, muy dura, pero una muy buena escuela, el proceso de haberme ido a Argentina y llegar allá sin saber qué hacer, sin tener idea y después tener que partir de nuevo a EE.UU. Yo no sería capaz de hacer lo que hago si no hubiera pasado por todas esas cosas.

 ¿Cuáles fueron tus conclusiones respecto a tu reflexión en torno a ser exiliado? 
Que los seres humanos todavía no aceptamos honesta y finalmente que otro ser humano viva y mire el mundo desde una perspectiva distinta. Nosotros tenemos una manera de desprendernos de eso que es muy fácil: si tú no opinas como yo y no miras el mundo como yo, estás equivocado. Pero es cuando admitimos que somos observadores legítimos cuando el fenómeno de conversar se hace riquísimo. La palabra conversar me encanta porque viene del latín cambiando juntos, y en el fondo es el acto donde tú prestas tus ojos, y otros te prestan los suyos para ver el mundo de manera diferente. Y esa ha sido mi temática en general: cómo nosotros, al poder mirar cómo miramos adquirimos una libertad y un respeto que no es una norma ética, es una deriva natural. Si te comprendo a ti como una observadora distinta, éticamente me veo en la obligación de respetarte.

El coaching busca lograr que la gente encuentre la felicidad. ¿Tú te sientes una persona feliz? 
Sí, pero que me sienta feliz no significa que no tenga grandes tristezas en mi vida. No quiero que se entienda la felicidad como ausencia de tristeza o de dolores, ya que hay cosas que me duelen mucho y hay momentos en los que me agobio. Cosas como las masacres que han ocurrido en EE.UU. hacen que me duela profundamente el alma, como también me duele cuando escucho que en Chile hay una red grande de prostitución infantil donde están metidos seres, entre comillas, muy respetables. Soy feliz en el sentido que estoy haciendo algo que amo y estoy rodeado de gente que me quiere. La felicidad tiene que ver con el servir, con que la vida tenga sentido y no debe ser confundida con un mundo ideal donde no hay tristeza.

¿Cuál es la búsqueda más recurrente de la gente cuando llega al coaching?
Ha variado. Cuando empecé hace más de 20 años la gran cuestión era ser efectivo. Ahora la gente viene porque quiere vivir una buena vida. Se está produciendo un cambio, no detectado en los gobiernos. Por ejemplo, en mi última conferencia un hombre me dijo: “tengo todo lo que me dijeron que si tenía iba a hacerme feliz: auto, casa, casa en la playa. Pero no lo soy”. Eso le está pasando a mucha gente, porque confundimos la felicidad con tener más y estamos sufriendo la desilusión de darnos cuenta de que ese no es el camino.

¿Y por dónde iría la búsqueda de felicidad?
Mi primer descubrimiento es que sin servicio no hay ni siquiera la posibilidad más mínima de una vida plena. Si en el trabajo que haces no sirves a otro, se vive el trabajo desde la amargura. Cuando lo que haces es agradecido por otro, uno se ilumina, y eso es notable. Pero el camino puede resumirse en la búsqueda de una buena vida. Los indígenas en Ecuador me hicieron esta observación: “a nosotros lo que nos interesa es la buena vida, pero ustedes viven todo el día buscando una vida mejor, por lo tanto sienten que la que tienen es siempre menor de la que podrían tener”. Eso hace que vivamos angustiados e insatisfechos. Hay que preocuparse de vivir bien, y para eso basta con ser amado, amar, comer, beber, caminar. Son cosas simplísimas.

jueves, 18 de enero de 2018

La Fórmula del Éxito

1. Definición de Metas: Definir exactamente y con precisión los resultados que se quieren conseguir, saber que se desea a partir de la puesta en práctica del conocimiento especializado.
2. Pasar a la acción: Es necesario llevar a la práctica acciones concretas para lograr los resultados que nos hemos planteado.
3. Desarrollar la agudeza sensorial: Es la revisión continua de las acciones, actitudes y hábitos que estamos ejecutando en relación a los resultados que estamos obteniendo, con el fin de determinar el grado de acercamiento o alejamiento a nuestro objetivo, bien sea por defecto o por exceso.
4. Flexibilidad: El factor anterior conlleva a la posibilidad de efectuar los ajustes necesarios para modificar el rumbo de nuestra conducta y estrategias en función de la consecución de nuestras metas.
Algunos factores potenciadores ya que sirven de impulso para hacer lo necesario para triunfar y son activadores básicos que pueden garantizar el éxito.
1. Pasión: Es la fuerza interior o impulso interno que mueve hacia la ejecución de acciones de una manera enérgica, para lograr las metas planteadas.
2. Fe: Tiene que ver con el poder de las creencias. Afirma que es nuestra fe en lo que somos y la certidumbre interna de alcanzar nuestras metas es lo que determina los resultados que obtendremos.
3. Estrategia: Los pasos, acciones y recursos específicos a utilizar para el logro de la meta.
4. Claridad de valores: Son determinantes los juicios de orden ético, moral y práctico que sustentan nuestra estructura personal, porque están relacionados con el sistema de creencias que sustenta nuestra visión del bien y del mal. Por lo tanto debe existir congruencia entre las metas que nos planteamos y nuestros valores.
5. Energía: Tiene que ver con la vitalidad que se necesita para actuar en el orden físico, intelectual y psicológico, a fin de aprovechar al máximo nuestras posibilidades y por ende, las oportunidades que se nos presenten.
6. Poder de adhesión: Posibilidad de conectar y establecer relaciones con las demás personas, lo que tiene que ver con la actitud para comunicarse con el entorno.
7. Maestría en las comunicaciones: Para lograr el triunfo es necesario comunicarnos de manera óptima, tanto interna como externamente.
Todos estos elementos están íntimamente relacionados y son parte de un sistema de apoyo básico para lograr el éxito.

PP

viernes, 29 de diciembre de 2017

¿Otro año que se va? ¿Otro año que se viene

Momento de balances, momento de soñar.

                El inevitable paso del tiempo cada 365 días nos hace acordar que ya pasó otro año. Y nos obliga a tomar conciencia de nuestra realidad. Las emociones se muestran a flor de piel. Nos encontramos con todo lo que pasó, con todo lo que fue y lo que no fue. Con lo que podría haber sido y quizás no será jamás….o si. Aparecen promesas para lo que viene, sueños que se reavivan, esperanza de lo que va a venir.
Son los últimos días del año y creemos que no nos podemos olvidar de reflexionar: 

3 claves para despedir el año que se va

Agradece sin importar como te haya dado el balance. Podemos hacer del año que se fue un año perdido o un año nutritivo. Agradecer lo vivido, sin ponerle el título de “bueno” o “malo” nos hace valorar las experiencias. Tener actitud de gratitud te conecta con la grandeza de estar vivos.
Suelta lo que pasó. El punto es  no aferrarse a lo que podría haber sido y no fue. Caminar livianos nos conecta con nuestra paz de aceptar que a cada instante hicimos lo mejor que pudimos con lo que teníamos, ni más ni menos. Soltar no es olvidar. Soltar es hacer la carga más liviana.
Aprende que todo nos puede dejar una enseñanza, si así elegimos hacerlo. No hay balances sin aprendizajes. Qué aprendí de este año que va? Para este año que se viene ya no sos el mismo, sos mucho mejor versión.

3 claves para empezar el año que se viene

Sueña en grande. Tomate tiempo para conectarte con la sensación de lo maravillo que puede ser reavivar tus deseos que quizás se durmieron con la rutina del año que pasó. Es momento de hacer que esa brasa se encienda. Todo sueño es posible si le pones la chispa adecuada.
Planifica para que tus sueños se cumplan. Ordenarte desde el principio nos da la sensación de que vamos a ser capaces de concretar lo que nos propongamos. Fechas y plan. Cuándo y Cómo. No le temas a desafiarte y ser el realizador de tu propio diseño de futuro.
Disfruta el aquí y ahora de cada uno de los días que van a venir. Tu presente construye tu futuro. Para que el pasado no sea un ancla no te olvides que se vienen 365 oportunidades de ser feliz.


Otro año que se viene. Es tiempo de agradecer, soltar, aprender, soñar y  planificar sin olvidarse de disfrutar el aquí y ahora.

Lic. Yamila Martorell
Directora Académica 
Kairos Consulting

MUCHAS FELICIDADES LE DESEA TODO EL EQUIPO DE 
                                             KAIROS CONSULTING

sábado, 16 de diciembre de 2017

Un linda nota para compartir

Una vieja historia zen cuenta que, una mañana, dos monjes caminaban por un campo rumbo a una aldea cercana. Al llegar a la orilla de un río, se encontraron con una mujer hermosa que miraba, desconsolada, la fuerza de la corriente. No se animaba a cruzar sola. Entonces les pidió ayuda.
Los monjes tenían prohibido tener contacto con mujeres. Para sorpresa del aprendiz, el maestro la cargó sobre sus hombros y se adentró con dificultad en el río. Al llegar al otro lado, la muchacha se alejó corriendo sin decir nada. Ellos continuaron su camino.
Cuando ya estaban cerca de la aldea, el más joven se sentía molesto: "Maestro, no puedo seguir callando lo que pienso. ¿Por qué cargó a esa mujer? Rompió las reglas y, además, ella fue muy desagradecida", dijo. El más viejo, que hasta ese momento había permanecido en silencio y concentrado en sus pasos, respondió: "Hace unas horas yo dejé a esa mujer en la orilla; tú, en cambio, todavía la sigues cargando".
Cargamos demasiadas tensiones en los hombros, tenemos demasiada basura en la cabeza.
¿Cuántas veces nuestra mente se queda atrapada en cosas del pasado? ¿Cuántas veces lo que nos dijeron a la mañana en la oficina nos sigue dando vueltas a la noche en la cabeza? Probablemente, incluso, los que nos lastimaron ya olvidaron sus palabras, pero nosotros seguimos aferrados a ellas, indignados, envenenados. Seguimos pensando respuestas no dichas, diálogos que no fueron, reacciones que no tuvimos.
El estrés te provoca efectos que no conocés
¿Y qué nos pasa en el cuerpo? Nos ponemos tensos, nos estresamos y nos llenamos de toxinas. ¿Resolvimos algo? No, pero parece que no podemos escaparnos de esa telaraña hecha de tiempo y angustia.
No pasa una vez. Pasa mucho más seguido de lo que parece. A la mente le encanta quedarse enredada en estas situaciones. Cargamos demasiadas tensiones en los hombros, tenemos demasiada basura en la cabeza.
El estrés surge de que no somos conscientes. No estamos presentes en nuestra propia vida. Y cuando no estamos presentes, cualquiera puede entrar.
Una mente liviana y aguda
Observarnos es una forma de evitar quedar enganchados en el pasado. Nuestra mente es muy poderosa, pero requiere de atención. Así como no dejamos que la basura se acumule en casa, tenemos que sacar la basura de nuestra mente. Y esto es importante: no importa cuánta razón creamos que tenemos. Lo que no nos sirve, tiene que estar afuera.
Según algunas filosofías orientales, la mente es clave para determinar la forma en que interpretamos la realidad y actuamos después. Si la mente está perturbada, nuestra visión de los hechos va a ser confusa y vamos a actuar desde la irritación o el enojo. Si la mente está calmada y enfocada, nos vamos a desenvolver de una manera más paciente y acorde a cómo son las cosas.
Volver al presente implica estar más enfocados, allí nuestra mente se vuelve liviana y aguda.
Pero, ¿cómo aquietar la mente? Aquí aparece un problema: la mente no puede controlarse con la mente. La comprensión intelectual no alcanza. Existe, sin embargo, una herramienta muy eficaz: la respiración. Todos sabemos que necesitamos respirar para vivir, pero esa acción mecánica puede transformarse en un refugio. Inhalando y exhalando conscientemente durante unos minutos, cortamos la cadena de pensamientos y regresamos al presente.
Así reacciona el cerebro cuando respiramos profundo
Volver al presente implica estar más enfocados, allí nuestra mente se vuelve liviana y aguda y los problemas adquieren su verdadera dimensión, se vuelven menos pesados.
Lo importante es empezar a darse cuenta y a tomar consciencia. Nosotros elegimos si seguir con esa mochila que nos hace vivir condicionados o dejar de lado tanta carga innecesaria.

KAIROS CONSULTING

miércoles, 15 de noviembre de 2017

No juzgues a otro por lo que dicen de él… Júzgalo por quién es contigo…

El otro es un reflejo y espejo de lo que le damos, ni más ni menos.

Gestionar… un equipo, una vida… es tomar decisiones, y en ocasiones las decisiones que se toman no agradan a todos… Quien agrada a todo el mundo… no es quien parece ser…

Líderes, gerentes, padres, toman decisiones todos los días, y aunque lo hagan con el más profundo respeto y criterio serán juzgados por quienes no comparten esas decisiones… cuando escuches hablar de otro no mires hacia donde señala el dedo acusador, observa el hombro de donde viene la opinión.

En cualquier tipo de relación lo importante es lo que construyes junto al otro, no las opiniones de los demás… lo importante es saber quién es contigo, no quien fue en su pasado, todos tienen derecho a equivocarse, como también existe la posibilidad de cambiar…

He conocido gerentes a quien le enviaron un empleado “conflictivo” según el juicio de otro jefe y han encontrado en ese colaborador su mano derecha… he conocido gente que ha cerrado puertas a personas maravillosas por comentarios de otros, y al tomarse el tiempo de conocerlas se han dado cuenta de su error, también he conocido personas que no se podían ver y hoy son parejas estables…

He escuchado gran parte de un grupo colaboradores hablar muy mal del dueño de una empresa… y al conocerlos, y conocer al dueño, me he dado cuenta que tenían empleo gracias a la paciencia y bondad de su jefe, no a los logros obtenidos por estas personas…

Entonces… entonces amigo mío:

No quieras agradar a todo el mundo, es el peor castigo para tu ser profundo,
Dale la oportunidad al otro de mostrar quién es, pero por tu mismo, no por lo que dicen los demás,
Y lo más importante… ponte en sus zapatos antes de hablar…

MCP José Luis López 
PP

Kairos Consulting

viernes, 13 de octubre de 2017

Mira siempre al sol...

Bucéfalo era el nombre del famoso caballo al que solo Alejandro Magno era capaz de montar. Se cuenta que muchos habían intentado montarlo, pero el caballo se deshacía de ellos rápidamente con bruscos movimientos hasta hacerles caer abruptamente desde su grupa.

Cuentan las leyendas que Alejandro Magno observó con atención al caballo y sus reacciones, hasta llegar a comprender el motivo de su comportamiento. Entonces, colocó al caballo con sus ojos mirando en la dirección del sol y lo montó decididamente espoleándolo con viveza. Bucéfalo arrancó con brusquedad, pero poco a poco Alejandro lo fue atemperando mientras lo mantenían en todo momento encarado hacia el sol.

Lo que le ocurría a aquel animal, como bien comprendió Alejandro Magno a través de su aguda observación, era que tenía miedo de su propia sombra. Al verla, creía que era algo peligroso y reaccionaba en consecuencia de manera brusca y violenta. Manteniéndolo en dirección al sol, consiguió fácilmente que el caballo se enfocase simplemente en avanzar y disfrutar de su trote, sin ningún temor. Bucéfalo iba ganando confianza en cada instante, y una vez acostumbrado, ya nunca más volvió a temer y se convirtió en un caballo magnífico.

Este es un relato que me parece fascinante y encuentro comparable lo que le sucedía a Bucéfalo con lo que le sucede a miles de personas durante sus vidas. Igual que aquel caballo tenía miedo de su propia sombra, muchas personas permiten que sus miedos les paralicen a la hora de perseguir sus sueños. No se dan cuenta de que tal vez lo único que necesitan es mirar decididamente hacia delante, en la dirección de sus sueños, para encontrar en ellos la energía y la pasión necesaria para dejar de una vez por todas sus temores atrás.

Cuando una persona enfoca en sus sueños las sombras comienzan a disiparse. Cuando se empieza a tener fe en el futuro, comienza a aparecer la fuerza en el presente. Cuando uno mira hacia la luz, es imposible que pueda ver la oscuridad. Un único rayo de luz es capaz de vencer la mayor de las oscuridades.

Recordemos esa historia de Bucéfalo cada vez que algún temor nos asalte y nos paralice en el avance hacia nuestros sueños. Encaremos con determinación nuestra mirada hacia el sol, y pronto descubriremos igual que hizo aquel caballo, que cuando las sombras desaparecen comenzamos a tener la libertad de demostrar en su plenitud nuestra verdadera naturaleza.

Y deja a tu sombra de lado.

lunes, 26 de junio de 2017

“Cuando cambias la forma en que miras las cosas, las cosas que miras cambian.”

Esta sencilla frase encierra un principio tremendamente poderoso. Realmente nuestras creencias acerca de lo que creemos o no creemos posible determinan finalmente que hacemos o que no hacemos. En muchas ocasiones son nuestras propias creencias acerca de algo lo que finalmente nos capacita o nos limita a la hora de lograrlo.
Un buen ejercicio es reflexionar por unos instantes acerca de con que frecuencia nos estamos diciendo a nosotros mismos que no podemos lograr algo, que es extremadamente difícil, que no tenemos capacidad suficiente,… y toda esa serie de creencias negativas que no son más que lastre en nuestra capacidad de tomar acción.
Quienes logran grandes resultados miran las cosas de manera diferente, y por eso ven las cosas de manera diferente.
Un simple cambio en nuestra forma de ver las cosas supondrá un cambio radical en nuestra actitud, y como consecuencia un cambio  positivo en nuestras acciones y resultados.
¿Qué puede hacer por tus resultados simplemente cambiar la forma en que “miras” un proyecto o un objetivo?
¿Qué efecto puede tener en tu actitud simplemente empezar a mirar las cosas de modo mucho más positivo y optimista?
Tal vez ha llegado el momento de quitarse las “gafas” de la negatividad y sustituirlas por las de ver posibilidades.
Y armado con esas gafas, cambiando tu percepción de las cosas, comenzarás a ver el mundo a tu alrededor de manera muy diferente.
Donde antes veías problemas, comenzarás a ver oportunidades disfrazadas.
Donde antes veías negatividad, ahora verás oportunidades para mejorar.
Donde antes veías incapacidad, ahora verás la posibilidad de aprender y crecer…
Y así con todas las cosas importantes de la vida.
Un simple cambio sobre como “miramos” las cosas puede llevarnos literalmente a una nueva vida mucho más plena y satisfactoria.
Buena semana para todos!

sábado, 3 de junio de 2017

El cuerpo nos habla... lo escuchamos?

La mayoría de las personas creen firmemente en que la enfermedad proviene por la edad, por contagio, por herencia, por mala suerte, etc. Y el gran problema se encuentra en que no saben que la salud y su conservación se encuentran en nuestro interior y en buena medida bajo nuestro control.
Las personas no estamos educadas a hablar con nosotras mismas, a pensar hacia nuestro interior, a sentir realmente lo que pasa para solucionarlo, a enfocarnos en nuestro cuerpo y en sus sensaciones. Simplemente vemos el entorno y sus consecuencias, ahí ponemos toda nuestra atención, casi siempre quejándonos y produciendo malas emociones.
En cuestión de enfermedades, somos como veletas sin rumbo, a no ser que acudamos al médico, pensando que él puede arreglar todos nuestros males y dejando nuestra responsabilidad de lado. El médico podrá curarnos por un tiempo, pero si seguimos con la misma calidad de pensamientos y haciendo caso omiso de lo que nuestro cuerpo nos manifiesta a cada momento, sin aprender a manejar nuestras emociones, la enfermedad seguirá latente. Conócete a ti mismo y pon la solución.
La enfermedad no es mala, es una comunicación de nuestro cuerpo que nos está informando que hay algo malo que debemos corregir en nosotros. Te avisa que estás por el camino equivocado y que hay que corregirlo.
Nos hablan de obesidad física que tiene que ver con los alimentos que ingerimos y no nos ayudan a nuestra salud, pero existe la “obesidad mental”, que tiene que ver con lo que alimentamos nuestra mente y va en contra de nosotros mismos. Es todo lo que no nos sirve para desarrollarnos intelectualmente, ser felices, ser seres humanos de calidad y por supuesto mantener una mente sana en un cuerpo sano.
Actualmente niños, jóvenes y adultos estamos saturados de violencia, de miedo, de inseguridad, de estrés, ya no nos comunicamos como antes de persona a persona, estamos despersonalizados muchas veces. La tecnología ha invadido nuestro espacio y nuestro pensamiento a través de noticieros, telenovelas, que actualmente podrían ser las “hamburguesas del espíritu” y qué decir de las “donas de la imaginación”, las revistas, novelas, vídeos, mensajes, y otros muchos, que rigen nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestra falta de valores y por ende nuestras acciones.
Nuestra parte espiritual se encuentra desatendida, no le damos la importancia que tiene. Hoy como nunca hay que retomar nuestro interior y darle atención a nuestra mente y a nuestro cuerpo. Cualquier síntoma que tengamos es una comunicación a la que hay que atender. El hablar con esta parte de mi cuerpo que está manifestando algún problema de salud, es como hablarle a mi mejor amigo.
¿Qué tipo de palabras utilizas? ¿Son de enojo, de reclamo porque estás enfermo y no puedes realizar tus actividades? Seguramente, esto te va a perjudicar, porque te estás peleando contigo mismo ignorando que eres tú el causante de lo que pasa y no estás atendiendo la parte que reclama tu atención con amor.
Hay que tener claro que es a UNO MISMO al que le estoy hablando y que si no manejo el amor, me iré deteriorando cada vez más rápido y sin remedio.
Si por el contrario, paro mis actividades, tomo un par de respiraciones profundas, cierro mis ojos, me relajo y guío mi pensamiento a visualizar las células que conforman mi cuerpo y sobretodo del área donde está el síntoma o la enfermedad y les hablo con amor y pidiéndoles ayuda para que se sigan multiplicando con salud y amor, e imagino cómo trabajan para mi, y si esto lo hago continuamente, seguramente este ejercicio me ayudará a recobrar mi salud y a mantenerla.
La ciencia vanguardista dice que acudiendo a tu interior puedes obtener todo lo que necesites. Al respirar profundamente y decir justo lo que quieres acerca de tu salud, puedes manejar tus emociones y por ende las descargas bioquímicas necesarias para una buena salud. Las creencias, con las emociones que conllevan, modifican tu capacidad inmunológica ya que cada emoción tiene su bioquímica específica. Puedes producir endógenamente todas las drogas analgésicas, estimulantes necesarias para fortalecer tu sistema inmunológico y puedes aprender a sanarte, ya que existe una interconexión del sistema nervioso central, nervioso periférico, endócrino e inmunológico.
La salud no es un estado, es un proceso muy dinámico que se logra a través de tener una buena comunicación contigo mismo, convertirte en vigilante de tus propios pensamientos y emociones para conducirlos a un estado de paz y salud mental que redundará en tu salud física.
Dile adiós a todos los pensamientos que tratan de infundirnos los medios de comunicación y que te producen miedo, inseguridad, estrés, desesperanza, impotencia, etc. deséchalos y en su lugar mete pensamientos que te nutran, que te den energía, que te den paz, esperanza, ganas de vivir. Modifica tu “dieta mental” a una más sana, siempre viendo hacia adelante con una salud perfecta. Esto es cuestión de actitud.
Trabaja con amor en conjunto con tus células (de ellas estás conformado), date unos minutos para relajarte y hablar con ellas, ten una dieta “física y mental” sana, y así ve tejiendo tu salud diariamente. Recuerda que de los pensamientos surgen las emociones, éstas se traducen en acciones, las acciones en hábitos y estos conforman el carácter.
¿Cómo quieres vivir tu vida? ¿Enfermo y descontento, o sano y en control de tus emociones? Responsabilízate de tu salud. Hablalo contigo mismo y dirige tu mente hacia el bien.
Que tengas una buena semana!
MCP José Luis López
PP
KAIROS CONSULTING