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miércoles, 24 de abril de 2019

¿Pedir o robar?


Hace unos días mientras llevaba a mi hijo a realizar un deporte en un semáforo viví una situación que quisiera compartir.
Al detenernos por la luz roja, un joven de entre 25 y 30 años se arrimaba a los autos a pedir una colaboración de dinero, que según su argumento era para comer, el conductor del auto que estaba delante nuestro ni abrió su ventanilla ante la llegada del joven a su puerta, mirando hacia el semáforo ignoro al joven que lo observaba con su mano extendida… fueron segundos pero parecieron interminables… y aquí se desato una conversación…
Dado que el muchacho no se movía, el conductor abrió la ventanilla y con un tono de pocos amigos le grito,

-Anda a laburar flaco…
-A donde querés que trabaje si no hay laburo… y sentenció…
-¿Qué querés que salga a robar…?

El semáforo cambió a verde y seguimos nuestro camino… mientras veía a mi hijo entrenar, juega al rugby, pensaba en la respuesta/pregunta de ese joven al automovilista… ¿Qué querés qué salga a robar…?
Y en mi cabeza se repetía, pedir o robar, solo dos alternativas, pensaba en como un joven solo a quedado con dos alternativas en la vida, pedir o robar… porque no podría ver la cantidad de alternativas que quizás podría tener a su alcance, pensaba en porque quizás solo puede ver el blanco O el negro, sin notar la cantidad de grises que pueden existir.
Veía a mi hijo y pensaba, ¿este joven de donde provendrá?, ¿cómo habría sido su crianza?, ¿qué posibilidades habrá tenido?, ¿Cómo habrá sido su familia?, y todas estas preguntas no las podía responder…
Mientras tomaba mates se me acerco una abuela que lleva a su nieto a rugby, hacía frío, bastante frío, la mire y le convide un mate, me dio las gracias y se sentó junto a mí a ver al nieto entrenar… la había visto varias veces, nos saludamos siempre cordialmente pero nunca habíamos hablado, es de estatura muy baja, usa una colita para el pelo en su cabello, su cabello es gris, y rondará los 70 y pico de años… mientras tomábamos unos mates le pregunte hacía cuánto que traía a su nieto a jugar, como tres años me contesto, siempre lo traigo yo, tomamos dos colectivos para venir, a él le encanta, comentó, le hace bien, lo integra y lo saca de la mala junta del barrio…, la mire y pregunte por qué mala junta? Y ella me respondió…
Vivimos por el puerto, los chicos entrenan en parque Camet, en el barrio hay muchos chicos que no estudian, no trabajan, y cuando digo chicos, son chicos, van entre los 10 y los 15 años, algunos fuman, otros se juntan en las esquinas a tomar cerveza y yo no quiero eso para mi nieto, me miró a los ojos y dijo, NO HACEN NADA, y eso no está bien, quizás yo sea una vieja hincha… pero no quiero eso para él, (nombre del nieto) es un nene sano, el tiene que estudiar y hacer deportes, acá aprende que es un equipo, que son los objetivos, acá el se siente parte de un lugar donde no hay diferencias, no importa la ropa que lleve, acá todos tienen la misma camiseta, nadie mira las zapatillas, ni los botines, acá el come lo mismo que todos en el tercer tiempo, acá él puede ser ÉL…
En el barrio lo pibes quieren otra cosa, quieren que todo rápido, quieren sacarle al otro lo que ellos quieren… y yo no quiero eso para mi nieto…
No podía dejar de escucharla, su tono de voz era firme, confiado, sabía que quería y que no quería para su nieto, ella estaba ahí, una mañana de otoño con una campera con bastantes inviernos, con su cabello gris, con su pila de años, pero sabiendo que lo que hacía tendría sus frutos… seguí escuchando
Sabe que pasa… los chicos necesitan ver el compromiso de los grandes, tienen que ver que la vida no está en una esquina tomando cerveza a los 13 años, lamentablemente es donde vivimos y no me puedo mudar, por eso lo mudo a él, lo llevo a una escuela pública que queda lejos, la 31, pero sé que vale la pena, lo traigo acá, al aire libre, a correr, a trabajar con otros chicos que les gusta lo mismo, lo veo que me mira cuando hace un try, que le encanta cuando sus papás pueden venir, los dos trabajan en una pesquera, pero cuando pueden vienen…, nosotros sabemos que somos pobres pero no por eso vamos a ser maleducados o irrespetuosos, somos pobres pero todo lo que podamos hacer por él lo vamos a hacer…
Sin darme cuenta el tiempo paso, la charla fue una de las mejores conferencias en las que participe en mi vida… era una señora con todas las letras… el entrenamiento termino y mi hijo junto a su nieto vinieron a nuestro encuentro, se los veía cansados pero contentos, al llegar su nieto me miro y me dijo BUENAS TARDES SEÑOR VIO QUE BIEN QUE JUGO BRUNO HOY… él estaba empoderando a mi hijo…, no hizo referencia a como jugo él, le estaba reconociendo a Bruno el trabajo que había realizado… mire a su abuela y ahí entendí porque algunas personas solo pueden ver en blanco o en negro sin notar la cantidad de grises…

Quizás la diferencia en la vida de alguien sea una buena familia, o quizás tan solo una abuela…

Dios quiera existan más personas como la abuela en todas las familias, preocupadas no só
lo por la educación de nuestros hijos, también por el deporte, las artes, la literatura y todo aquello que haga entender a los jóvenes que no solo existe el PEDIR O ROBAR.

MCOP José Luis López

martes, 9 de abril de 2019

Ser Coach por Dra.Sonia Rawicki



Conocí el mundo del coaching a partir de incorporarme a Kairos Consulting como asesora legal y lo ejerzo desde hace 3 años
Mi área preferida es el Coaching de organizaciones.
El mayor cambio que noto en mí desde que me formé como Coach es que incorporé la escucha activa como un mantra. Por otro lado, la expresión en cada coachee cuando hace insight es lo que me motiva a serguir ejerciendo.
En mi vida diaria lo aplico a través de la escucha activa, de la conciencia sobre mi mapa de realidad y de tener presente mi círculo de incumbencias

Dra. Sonia Rawicki
Abogada - Docente

Graduada de la Universidad Nacional de Mar del Plata - Facultad de Derecho.
Coach Ontológico Profesional.
Actualmente se desempeña como docente en Kairos Consulting Mar del Plata

lunes, 8 de abril de 2019

Ser Coach por Federico Lorenzani




¿Cómo conociste el Coaching?

El Coaching lo conocí en la Facultad, como una materia optativa, donde veíamos algunos conceptos básicos. Luego con el tiempo conocí la consultora Kairos Consulting (a través de Yamila) y comencé a estudiar ahí.
Terminé mi formación en el año 2015 y desde el año 2016 me encuentro ejerciendo la profesión.

En este momento me dedico al  Coaching Life y me encanta. Tengo pendiente acomodar un poco los horarios para poder incursionar en el Coaching Deportivo y Organizacional, que si bien son áreas distintas, ambas permiten trabajar sobre equipos de personas.


¿Qué cambios notas en tu vida después de pasar por un proceso de coaching?

El principal cambio que noto luego de un proceso de coaching es que comienzo inmediatamente a hacerme cargo de mi mismo. Si paso por un proceso de coaching, es porque hay algo que quiero cambiar…y cuando logro encontrar la forma de hacerlo, me enfoco en eso. 

¿Qué te motiva a seguir ejerciendo?

Me motiva que la gente pueda ver el cambio que desean para sus vidas…y tal vez no lo estén viendo. Interpreto que si las personas pueden lograr lo que quieren, pueden ser más felices…y cuantas más personas felices haya, podremos construir un mundo más feliz para las generaciones que nos siguen, y trascender en ellos.

En lo personal aprendí con el tiempo a elegir lo que realmente me hace feliz, y desprenderme de lo que no me hace feliz. Si quiero algo, trabajo para obtenerlo…si algo no me es funcional, trabajo para cambiarlo (y que sí me sea funcional) o para sacarlo de mi vida…en definitiva, como dije anteriormente, a hacerme cargo de mi mismo.

En lo profesional (que puede extrapolarse a lo personal también) aprendí a ver en mis errores las oportunidades de cambio, y sobre todo a mantener conversaciones con las personas que corresponden, y en los momentos y lugares que corresponden.

Federico Lorenzani
Coach Ontológico Profesional avalado por la AACOP.
Ingeniero Industrial graduado de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
Cuenta con un posgrado en Ingeniería en Seguridad e Higiene.

lunes, 25 de febrero de 2019

Valores


Maestro.... no tengo nada, dijo el discípulo…. Me siento desprotegido, no poseo un hogar propio, no tengo riquezas, siento que no soy nada… qué puedo hacer?

- Hijo mío eres inmensamente rico…, y quizás no lo sepas…,  posees salud?
- Si maestro estoy saludable…
- Tienes familia?
- Si, somos mi esposa, mis padres y yo…
- Posees un empleo?, 
- Si maestro, quizás no es el que me gustaría, pero tengo trabajo… 
- Tienen objetivos en la vida? 
- No entiendo maestro… qué tipo de objetivos? Mi objetivo es ir a trabajar todos los días…
- Entonces hijo mío ahí está el problema, de nada sirve tener salud, inclusive un empleo… si no tienes objetivos que te mantengan vivo…
- Y que puedo hacer maestro?
- Antes que nada, detente unos instantes a pensar, piensa, quién estás siendo en este momento? Quién querrías ser?, mira a tu alrededor y trata de encontrar todo lo que tienes… tienes salud, tienes tu cuerpo sano, tienes una familia… también piensa…,  cuál es tu propósito en este mundo…? a qué has venido…?  y cuando lo tengas claro ponte el objetivo de cumplirlo… y en ese instante hijo mío... no estará más desprotegido, serás inmensamente rico, y lo mejor te todo… ya no necesitarás un maestro…

Cuántas veces en nuestra vida nos hemos sentido desprotegidos?
Cuántas veces hemos sentido que no teníamos nada?
Te invito a que mires quién eres en este momento, a que pienses si tiene claro cuál es tu propósito, te invito a que decidas que tipo de vida quieres tener… porque amig@ si hay algo que aún todos tenemos, y en ocasiones no lo vemos, es la posibilidad de elegir…
Buena semana para todos.

Master Coach Ontológico Profesional
José Luis López

martes, 12 de febrero de 2019

Tip´s gerenciales de esta semana.

¿ESTÁ SEGURO QUÉ PUEDE DECIR QUE UN COLABORADOR ES BUEN O MAL EMPLEADO?
En todos mis años como consultor y asesor de empresas, más de 22 años a la fecha, me he encontrado con este dilema, las empresas, o empresarios, deciden quien es buen o mal empleado por su afinidad con ellos, por la simpatía del colaborador o por la relación que tiene con sus compañeros de trabajo… y es por eso que me gustaría darles una serie de Tip´s respecto a como saber si Ud. cuando decide dejar a alguien en su empresa o despedirlo, es justo o injusto en su decisión.
Para poder decir que un empleado se queda, o se va, Ud. debe tener indicadores de gestión y desempeño del colaborador, y si no los tiene su decisión es incorrecta. Tanto si lo deja como si lo despide. Ahora bien, algo que suele pasar en las empresas es que no tienen indicadores de gestión y a eso le sumamos que tampoco tienen descripción del puesto de trabajo… y aquí el primer problema… LA DESCRIPCIÓN DEL PUESTO DE TRABAJO DE LOS COLABORADORES ES FUNDAMENTAL PARA LA COLOCACIÓN DE INDICADORES QUE LE PERMITAN SABER SI EL TRABAJO ESTÁ BIEN O MAL HECHO.
Mucho se ha hablado de la descripción de los puestos de trabajo, pero a mí me gusta definirlo de una manera sencilla y práctica, la descripción no es más ni menos que las tareas que tiene que desarrollar el trabajador que impacta en el funcionamiento de su área y por consiguiente en la empresa toda. 
La descripción no debe ser compleja, debe ser entendida por la empresa, y lo más importante por quien debe desempeñar la tarea, es decir, EL EMPLEADO.
Me ha sucedido en innumerables ocasiones de preguntar a un empleado de algún cliente cual era su trabajo y la respuesta ha sido un rol, no la tarea, por ejemplo, me responden SOY CAJERA, y no está mal, es el trabajo para el cual la han contratado, pero cuando le pido que me describa que hace una cajera su cara es de asombro, y comienza a balbucear una serie de tareas que realiza pero no muy convencida….
Las empresas saben muchas veces que necesidades tienen que cubrir, y las cubren, lo que les falta hacer es describirle a las personas que hace un empleado en ese rol, por ejemplo, una cajera, y lo más importante ¿cómo puede saber LA CAJERA qué está haciendo correctamente su trabajo?, es decir que indicadores le permitirán a ese empleado auto-evaluarse y saber que está haciendo lo correcto en su ROL.
Volviendo al tema inicial de esta semana, para saber si un empleado hace o no hace correctamente su trabajo, el colaborador debe conocer su ROL y los indicadores de gestión de su rol, esto beneficia a la empresa dado que su personal sabrá como se lo evalúa en el rol y si está siendo eficiente o ineficiente en su tarea.
Algo muy importante que ya hemos hablado en otros envíos, no solo la persona debe cumplir su rol en lo aptitudinal, también se deben describir los valores con los que Ud. también debe medir a ese colaborador… es decir lo ACTITUDINAL, nadie quiere en su empresa personas que cumplan con los indicadores pero que sean conflictivas en las relaciones….
Para cerrar, tenga claro la descripción de cada puesto en su empresa y como medirá a las personas que lo desarrollen, pero lo más importante COMUNIQUE A SU PERSONAL LA DESCRIPCIÓN DEL PUESTO Y COMO SE MIDE SU RENDIMIENTO EN SU ROL…  esto le permitirá que al momento de tomar cualquier decisión sobre su gente lo haga con argumentos que le permitan ser lo más justo posible….

Hasta el próximo envío
MCOP José Luis López

miércoles, 12 de diciembre de 2018

El cuento de las 9 vacas


Dos amigos marineros viajaban en un buque carguero por todo el mundo, y andaban todo el tiempo juntos. Así que, esperaban la llegada a cada puerto para bajar a tierra, encontrarse con mujeres, beber y divertirse.
Un día llegan a una isla perdida en el Pacífico, desembarcan y se van al pueblo para aprovechar las pocas horas que iban a permanecer en tierra.
En el camino se cruzan con una mujer que está arrodillada en un pequeño río lavando ropa.
Uno de ellos se detiene y le dice al otro que lo espere, que quiere conocer y conversar con esa mujer. El amigo, al verla y notar que esa mujer no es nada del otro mundo, le dice que para qué, si en el pueblo seguramente iban a encontrar chicas más lindas, más dispuestas y divertidas.
Sin embargo, sin escucharlo, el primero se acerca a la mujer y comienza a hablarle y preguntarle sobre su vida y sus costumbres.
Cómo se llama, qué es lo que hace, cuantos años tiene, si puede acompañarlo a caminar por la isla.
La mujer escucha cada pregunta sin responder ni dejar de lavar la ropa, hasta que finalmente le dice al marinero que las costumbres del lugar le impiden hablar con un hombre, salvo que este manifieste la intención de casarse con ella, y en ese caso debe hablar primero con su padre, que es el jefe o patriarca del pueblo.
El hombre la mira y le dice: “Está bien. Llévame ante tu padre. Quiero casarme contigo”.
El amigo, cuando escucha esto, no lo puede creer. Piensa que es una broma, un truco de su amigo para entablar relación con esa mujer. Y le dice: “¿Para qué tanto lío? Hay un montón de mujeres más lindas en el pueblo. ¿Para qué tomarse tanto trabajo?”.
El hombre le responde: “No es una broma. Me quiero casar con ella. Quiero ver a su padre para pedir su mano”.
Su amigo, más sorprendido aún, siguió insistiendo con argumentos tipo:
“¿Tu estás loco?”, “¿Qué le viste?”, “¿Qué te pasó?”, “¿Seguro que no tomaste nada?” y cosas por el estilo.
Pero el hombre, como si no escuchase a su amigo, siguió a la mujer hasta el encuentro con el patriarca de la aldea.
El hombre le explica que habían llegado recién a esa isla, y que le venía a manifestar su interés de casarse con una de sus hijas. El jefe de la tribu lo escucha y le dice que en esa aldea la costumbre era pagar una dote por la mujer que se elegía para casarse.
Le explica que tiene varias hijas, y que el valor de la dote varía según las bondades de cada una de ellas, por las más hermosas y más jóvenes se debía pagar 9 vacas, las había no tan hermosas y jóvenes, pero que eran excelentes cuidando los niños, que costaban 8 vacas, y así disminuía el valor de la dote al tener menos virtudes.
El marino le explica que entre las mujeres de la tribu había elegido a una que vio lavando ropa en un arroyo, y el jefe le dice que esa mujer, por no ser tan agraciada, le podría costar 3 vacas.
“Está bien” respondió el hombre, “me quedo con la mujer que elegí y pago por ella nueve vacas”.
El padre de la mujer, al escucharlo, le dijo: “Ud. no entiende. La mujer que eligió cuesta tres vacas, mis otras hijas, más jóvenes, cuestan nueve vacas”.
“Entiendo muy bien”, respondió nuevamente el hombre, “me quedo con la mujer que elegí y pago por ella nueve vacas”.
Ante la insistencia del hombre, el padre, pensando que siempre aparece un loco, aceptó y de inmediato comenzaron los preparativos para la boda, que iba a realizarse lo antes posible.

El marinero amigo no lo podía creer. Pensó que el hombre había enloquecido de repente, que se había enfermado, que se había contagiado de una rara fiebre tropical. No aceptaba que una amistad de tantos años se iba a terminar en unas pocas horas. Que él partiría y su mejor amigo se quedaría en una perdida islita del Pacífico.
Finalmente, la ceremonia se realizó, el hombre se casó con la mujer nativa, su amigo fue testigo de la boda y a la mañana siguiente partió en el barco, dejando en esa isla a su amigo de toda la vida.
El tiempo pasó, el marinero siguió recorriendo mares y puertos a bordo de los barcos cargueros más diversos y siempre recordaba a su amigo y se preguntaba: “¿qué estaría haciendo?, ¿cómo sería su vida?, ¿viviría aún?”.

Un día, el itinerario de un viaje lo llevó al mismo puerto donde años atrás se había despedido de su amigo. Estaba ansioso por saber de él, por verlo, abrazarlo, conversar y saber de su vida.
Así es que, en cuanto el barco amarró, saltó al muelle y comenzó a caminar apurado hacia el pueblo.
“¿Dónde estaría su amigo?, ¿Seguiría en la isla?, ¿Se habría acostumbrado a esa vida o tal vez se habría ido en otro barco?”

De camino al pueblo, se cruzó con un grupo de gente que venía caminando por la playa, en un espectáculo magnífico.
Entre todos, llevaban en alto y sentada en una silla a una mujer bellísima.
Todos cantaban hermosas canciones y obsequiaban flores a la mujer y esta los retribuía con pétalos y guirnaldas.
El marinero se quedó quieto, parado en el camino hasta que el cortejo se perdió de su vista. Luego, retomó su senda en busca de su amigo.
Al poco tiempo, lo encontró. Se saludaron y abrazaron como lo hacen dos buenos amigos que no se ven durante mucho tiempo.
El marinero no paraba de preguntar: “¿Y cómo te fue?, ¿Te acostumbraste a vivir aquí?, ¿Te gusta esta vida?, ¿No quieres volver?”
Finalmente se anima a preguntarle: “¿Y como está tu esposa?”
Al escuchar esa pregunta, su amigo le respondió: “Muy bien, espléndida. Es más, creo que la viste llevada en andas por un grupo de gente en la playa que festejaba su cumpleaños”.
El marinero, al escuchar esto y recordando a la mujer insulsa que años atrás encontraron lavando ropa, preguntó: “¿Entonces, te separaste? No es la misma mujer que yo conocí, ¿no es cierto?”.
“Si” dijo su amigo, “es la misma mujer que encontramos lavando ropa hace años atrás”.
“Pero, es muchísimo más hermosa, femenina y agradable, ¿cómo puede ser?”, preguntó el marinero.
“Muy sencillo” respondió su amigo. “Me pidieron de dote 3 vacas por ella, y ella creía que valía 3 vacas. Pero yo pagué por ella 9 vacas, la traté y consideré siempre como una mujer de 9 vacas. La amé como a una mujer de 9 vacas. Y ella se transformó en una mujer de 9 vacas”.

Cuando alguien nos valora y nos estimula, con sinceridad y amor, obramos cambios impensados...
Nunca le entregues el poder a otro de decirte cuánto vales.

martes, 30 de octubre de 2018

TOMA TRES PIEDRAS ASÍGNALE UN PROPÓSITO (OBJETIVO) Y LLÉVALAS CON VOS SIEMPRE HASTA QUE EL OBJETIVO SE CUMPLA.




Cuenta una historia que un día un joven empleado de una gran empresa pidió hablar con el dueño, el empresario, como todos nosotros siempre estaban ocupado y le faltaba el tiempo. 

Cuando este joven le dijo que solo nec
esitaba unos minutos, este interpretó que le pediría un aumento, y esto lo enojó, ¿cómo pediría un aumento si tan solo llevaba un par de años trabajando con el… así fue como le dijo, -Joven estoy muy ocupado, no tengo tiempo, ¿no ve la cantidad de cosas que tengo para hacer? A lo que el joven respondió – solo me llevará uno minutos y es importante para mí. 

A regañadientes el empresario lo citó para el cierre de la empresa, más o menos a las 6 de la tarde. Ese día como todos… el hombre termino muy tarde, casi a las 8 de la noche… al salir de su oficina vio al pequeño muchacho sentado fuera de su oficina y pensó. – Lo que me falta ahora tener que dar un aumento… El joven lo miró sonrió y dijo, solo le robare unos minutos. El empresario volvió a abrir la puerta de su oficina, dejó el sobretodo sobre un sillón y le dijo. - Tengo solo 5 minutos, así que se breve… el muchacho volvió a sonreír y dijo. - Señor quiero hacerle un regalo. - el empresario desconfió, nada es gratis en esta vida se dijo para sí mismo. - De que regalo me hablas… el joven extrajo de su bolsillo una pequeña bolsa con algo adentro y dijo. - En mi pueblo, de donde yo vengo, existe una tradición, cuando alguien es importante en nuestras vidas le regalamos una bolsa como esta con tres piedras, - el empresario seguía desconfiando – cada una tiene un significado que ya le explicaré, -Pero primero debo decirle porque lo elegí para este regalo, y porque Ud. es tan importante para mí. Cuando llegue a la ciudad no conseguía empleo, nadie confiaba en mí, esa mañana cuando entre en su fábrica, Ud. me miró, me preguntó que sabía hacer y luego de unos minutos me dio mi primer empleo… yo no lo podía creer había estado en muchos lugares, pero en todos me decían que no tenía experiencia, y UD confió en mí. El empresario se acomodó en su sillón y se relajó para seguir escuchando… el joven continuó, este empleo me permitió ayudar a mi familia económicamente, yo nunca se lo conté, pero tengo un hermano con serios problemas de salud y los gastos médicos hacían imposible que pudiéramos costearlos, pero desde que yo trabajo aquí, y UD me dio esta oportunidad estamos mucho mejor, y mi hermano menor también. Por lo tanto, UD es muy importante para mí y mi familia. El empresario a esta altura no sabía que decir… nunca nadie le había dado las gracias por un empleo, y menos podía imaginarse que era importante para una familia… pero seguía mirando la pequeña bolsa que estaba sobre la mesa…, el joven se dio cuenta y dijo. Este es el regalo que yo quiero hacerle, como le dije en mi pueblo cuando alguien es importante para nosotros le hacemos este presente, pero más se lo hacemos cuando lo vemos que está muy preocupado, o el tiempo no le alcanza, o se siente perdido con sus objetivos… esta bolsa contiene 3 piedras… y cada una tiene una finalidad… Uds. puede elegir la que quiera según sus gustos… estas piedras normalmente van con nosotros a todos lados y nos sirven para recordar por que las llevamos… una es para recordarnos quienes QUEREMOS SER… por ejemplo, a veces queremos ser buenos padres, amar a nuestros hijos, pasar tiempo con ellos, charlar… pero nuestras obligaciones o preocupaciones nos hacen olvidar esto que para nosotros es tan valioso, otras veces queremos ser buenos esposos/as y la rutina nos hace con el tiempo olvidar este objetivo tan importante que significa no dejar de amar a quien eligió compartir el resto de sus vidas con nosotros… esta primer piedra es para recordarnos cada vez que las vemos o las tocamos, quienes QUEREMOS SER… el empresario escuchaba cada vez más intrigado y no podía creer que ese pequeño muchacho a quien había dado empleo sin saber nada le estaba dando una lección de vida…, el muchacho continuó, luego tenemos las otras dos piedras, estas son para recordarnos algún objetivo que estemos persiguiendo, y en ocasiones nos desviamos de él… estas son las piedras DEL FOCO, pueden ser utilizadas para un objetivo personal, o laboral, pero en nuestro pueblo nos enseñan que no debemos perseguir más de dos objetivos juntos, los ancianos dicen… DONDE ESTÁ TU ATENCIÓN ESTÁ TU ENERGÍA, por eso nos recomiendan no perseguir más de dos… a veces nos pasa en la vida que comenzamos muchas cosas y las dejamos a medias, las piedras DEL FOCO nos recuerdan iniciar y finalizar cada proyecto que tenemos, y darnos cuenta que no podemos estar en muchas cosas juntas… se imagina una persona que persigue cien objetivos juntos? El empresario rió y dijo, -Si me imagino una persona como yo con 100 piedras en el bolsillo…. Ambos rieron, y el joven continuó… -Así es estaría llevando una carga muy pesada… no nos pasa eso en ocasiones? El empresario asintió con la cabeza. --Pero lo más importante es que cuando el objetivo que está asignado a una de las piedras se cumple, debemos regalar esa piedra a alguien que este persiguiendo algún objetivo, o se sienta perdido por no tenerlos… es decir esa piedra ya cumplió con el propósito para nosotros y es bueno que ayude a alguien más a cumplirlo…, el joven volvió a guardar las piedras en la bolsa y se la entregó al empresario… este observo la bolsa y le dio las gracias… a lo que el joven le dijo… Señor la tradición no termina ahí, tengo otra bolsa con tres piedras para darle a Ud. esta es para que Ud. se la entregue a alguien que crea importante en su vida y necesite recordarse QUIEN ES, y en qué HACER FOCO, por lo tanto aquí tiene Ud. su segunda bolsa, el joven se levantó estrecho la mano de su jefe y se fue…


De camino a su casa el empresario no dejaba de pensar en la historia que aquel joven le había contado como también en la enseñanza de vida aprendida… al llegar a su casa no lo dudo ni un momento, saludo a su esposa y preguntó dónde estaba su hijo, un adolescente de unos 16 años. - su mujer le respondió – Está en su cuarto como siempre… escuchando música y tirado en la cama…  el empresario subió las escaleras y golpeo la puerta… Desde adentro una voz apagada respondió… -SIIIII, -Puedo pasar, pregunto el empresario.- -COMO QUIERAS SE ESCUHO DESDE ADENTRO, abrió la puerta y entro… su hijo estaba recostado en su cama, con auriculares puestos y leyendo una revista, el cuarto estaba oscuro, las ventanas cerradas… 
Leonel, necesito decirte algo, dijo el empresario, -QUE PASA, sin ganas respondió su hijo DE MALA MANERA, y el empresario comenzó a contar lo que le había sucedido en el trabajo con su joven empleado, le nosotros su bolsa y sus piedras, y al terminar le dijo. –Hijo quiero regalarte esta segunda bolsa a vos… sé que a veces discutimos y que no nos ponemos de acuerdo en algunas cosas… pero para mí ERES MUY IMPORTANTE EN MI VIDA, se también que no te lo digo con frecuencia, pero es la verdad… el muchacho lo miro, lo abrazo y rompió en llantos mientras se fundía en un abrazo con su padre, el empresario no podía entender porque su hijo lloraba desconsoladamente, cuando logro calmarlo le pregunto porque estaba así y su hijo le pidió que abriera la mesa de luz de su cuarto, al abrir el cajón vio un arma y un sobre, no entendía nada, su hijo lo miro y le dijo. –Papá había pensado en quitarme la vida esta noche, sentía que nadie me entendía y que no era IMPORTANTE PARA NADIE, también estaba muy confundido con muchas cosas para hacer y no podía concentrarme en ninguna de ellas, hoy sé que soy importante para vos y voy a asignar a cada piedra un objetivo… GRACIAS… y ambos se fundieron en un gran abrazo…

Las piedras serán un anclaje, elije las tres que más te gusten, deben hacer ruido en tu bolsillo, deben acompañarte todo el día, y debes dejarlas en un lugar visible cuando llegues a casa.
Tus objetivos no se cumplirán por arte de magia, tus objetivos deben ser recordados todos los días, y cuando los cumplas, solo dale las gracias a esa roca que te ha acompañado a alcanzarlos.

MCOP José Luis López.

jueves, 9 de agosto de 2018

¿Es posible programarnos para ser nuestra mejor versión?

Si. Sin dudar la respuesta.
Pero… ¿En qué queremos ser mejores? Y respondo en modo coach: ¿En qué aspectos de tu vida no quisieras ser tu mejor versión?
Me animo a decir, que casi nadie diría que no quiere ser su mejor versión en su vida personal, social o laboral. Aunque existen modelos que rompen la regla. Hay miles de disciplinas que pueden ayudarte a encontrarte con quien quieres ser, aunque creo firmemente que la Programación Neuro Lingüística te seduce hasta enamorarte de los resultados que se logran.
Ya sé, si empezamos por el nombre, puede ser que no sea muy seductor, pero solo llamémosla PNL.
Si le dieras la oportunidad de tener una primera cita, estoy segura que la PNL te mostraría todos sus atributos: tendrás seguro una buena primera impresión.  
Sabe muy bien cómo comunicarse, así que estoy segura que
 usará técnicas para que te sientas como si se conocieran de toda la vida. La conversación fluirá y será como una danza.
Ella es flexible, asi que seguro que se adaptará a las circunstancias sin problemas. Te contará de todos los viajes que hizo hacia el interior de las personas aunque por sobre todas las cosas respetará y comprenderá los tuyos. Después de todo, no importa tanto que camino hayan elegido sino cómo lo atraviesan.
Es probable, que la PNL ya esté pensando en la segunda cita, porque ella piensa en resultados.Tiene objetivos, persigue logros y no cree en los fracasos.
No, no es magia. Pero por momentos, te hace dudar. Pareciera que te lee la mente, que tuviera una capacidad sensorial especial. Hace que sea mágico.
Ella tiene sus creencias, al igual que todos, aunque se empeña en creer que “es posible, somos capaces y nos merecemos” lo que deseamos.
Tiene sus estrategias, sus técnicas, sus atajos para llegar a convencerte de que funciona, pero no te va a contar todas en una primera cita… Te dejará pensando, imaginando y reflexionando que tanto mejores podemos llegar ser.
Ahora, entre nosotros, en tu vida cotidiana ella puede ayudarte a tener una mirada de las circunstancias mucho más alineada con tu propósito en la vida. Puede ayudarte a entender(nos) cómo pensamos, que programas mentales nos limitan y también diseñar programas mentales que nos conecten con la excelencia. Te ayudará a comunicarte mejor, obtener resultados y que te sientas pleno de tu mejor versión. Es apta para todo público. No hay edad para ser mejores que ayer. Tampoco tiene contraindicaciones. 
¿Pensaste que la PNL puede ser la pareja perfecta para acompañarte a ser tu mejor versión en lo que te propongas?
¿Te animas a tener una primera cita?

Lic. Yamila Martorell

martes, 24 de enero de 2017

INTERPRETAR, de VIVIR y de IMAGINAR.

El que seamos optimistas o pesimistas, determina significativamente nuestra actitud ante la vida. Y en definitiva, es esa actitud personal la que da forma a nuestros resultados. Ultimamente he estado pensando bastante sobre este concepto de optimismo y pesimismo. Y personalmente, creo que una persona es optimista o pesimista en función de tres factores:
1.-El modo en que INTERPRETA su pasado.
2.-El modo en que VIVE su presente.
3.-El modo en que IMAGINA su futuro.
Esa es para mi la gran clave que marca toda la diferencia. El modo de INTERPRETAR, de VIVIR y de IMAGINAR.
¿Qué es el optimismo? Es la sana creencia de pensar que las cosas que han sucedido en nuestro pasado -independientemente de que hayan sido buenas, malas o regulares-, han sido positivas para nosotros. La persona optimista INTERPRETA su pasado de manera positiva a pesar de haber experimentado dificultades. Entiende esas dificultades como oportunidades de crecer y hacerse más fuerte.
La persona optimista VIVE el presente enfocándose en todo lo positivo que hay en su vida. Decide conscientemente fijar su atención en lo que está bien. Es como la historia que suelo contar en mis cursos de alguien que lleva una camisa blanca, en la que se ha hecho una mancha diminuta con un bolígrafo de color negro. El pesimista siempre enfocará en ese punto negro, a pesar de que el 99,99% de la camisa tiene un blanco inmaculado.
Y sobre todo, la persona optimista IMAGINA un futuro positivo. Piensa que las cosas van a salir bien. Se levanta cada día creando una expectativa positiva, anticipando en su imaginación un desenlace positivo para las cosas que emprenderá.
Piensa por un instante en tu propia forma de INTERPRETAR el pasado, de VIVIR el presente y de IMAGINAR el futuro. ¿Crees que eres una persona optimista o pesimista? En esos tres elementos descubrirás la clave para determinarlo, teniendo siempre presente que solo es necesario un instante y una decisión para comenzar a convertirte en un optimista redomado. Es tan sencillo como comenzar a interpretar tu pasado como lecciones que puedan servirte para mejorar, comenzar a vivir el presente enfocando en todo lo positivo que hay en tu vida, y comenzar a imaginar un futuro totalmente apasionante e inspirador.
Y como argumento final de por qué es importante convertirte en una persona tremendamente optimista, permíteme formularte una última pregunta:
¿Conoces a algún pesimista que sea feliz?
La respuesta está clara. La auténtica felicidad solo aparece cuando enfrentamos la vida desde una actitud de pleno optimismo.
Son innumerables las personas que viven su vida presas de una serie de miedos que les están impidiendo tomar acción, y como consecuencia jamás llegan a desatar su máximo potencial. Pero los miedos, en cualquiera de sus versiones, pueden ser vencidos en la mayoría de las ocasiones fruto de una simple decisión. La decisión de poner como una cualidad fundamental en la vida el CORAJE.
Como bien decía Sir Winston Churchill, “El coraje es la más importante cualidad humana, porque es la cualidad que garantiza todas las demás.”
Cuantas vidas se tornarían mucho más plenas fruto simplemente de esa decisión de poner el coraje como punto de referencia en nuestras vidas. Por supuesto que todos tenemos miedos, pero la gran diferencia reside en lo que haces respecto a ellos. Te animo a dar “EL PASO DEFINITIVO”. El paso que te permitirá destruir de una vez por todas todos esos miedos que te mantienen limitando tu potencial. Y todo lo que necesitas es una decisión sencilla pero comprometida. La decisión de poner el CORAJE como una de tus cualidades de referencia.
El simple hecho de tomar esa decisión, y dar ese paso, te abrirá nuevos horizontes de objetivos que ahora puede que te parezcan increíbles. Ese es el extraordinario poder del Coraje
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