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miércoles, 24 de abril de 2019

¿Pedir o robar?


Hace unos días mientras llevaba a mi hijo a realizar un deporte en un semáforo viví una situación que quisiera compartir.
Al detenernos por la luz roja, un joven de entre 25 y 30 años se arrimaba a los autos a pedir una colaboración de dinero, que según su argumento era para comer, el conductor del auto que estaba delante nuestro ni abrió su ventanilla ante la llegada del joven a su puerta, mirando hacia el semáforo ignoro al joven que lo observaba con su mano extendida… fueron segundos pero parecieron interminables… y aquí se desato una conversación…
Dado que el muchacho no se movía, el conductor abrió la ventanilla y con un tono de pocos amigos le grito,

-Anda a laburar flaco…
-A donde querés que trabaje si no hay laburo… y sentenció…
-¿Qué querés que salga a robar…?

El semáforo cambió a verde y seguimos nuestro camino… mientras veía a mi hijo entrenar, juega al rugby, pensaba en la respuesta/pregunta de ese joven al automovilista… ¿Qué querés qué salga a robar…?
Y en mi cabeza se repetía, pedir o robar, solo dos alternativas, pensaba en como un joven solo a quedado con dos alternativas en la vida, pedir o robar… porque no podría ver la cantidad de alternativas que quizás podría tener a su alcance, pensaba en porque quizás solo puede ver el blanco O el negro, sin notar la cantidad de grises que pueden existir.
Veía a mi hijo y pensaba, ¿este joven de donde provendrá?, ¿cómo habría sido su crianza?, ¿qué posibilidades habrá tenido?, ¿Cómo habrá sido su familia?, y todas estas preguntas no las podía responder…
Mientras tomaba mates se me acerco una abuela que lleva a su nieto a rugby, hacía frío, bastante frío, la mire y le convide un mate, me dio las gracias y se sentó junto a mí a ver al nieto entrenar… la había visto varias veces, nos saludamos siempre cordialmente pero nunca habíamos hablado, es de estatura muy baja, usa una colita para el pelo en su cabello, su cabello es gris, y rondará los 70 y pico de años… mientras tomábamos unos mates le pregunte hacía cuánto que traía a su nieto a jugar, como tres años me contesto, siempre lo traigo yo, tomamos dos colectivos para venir, a él le encanta, comentó, le hace bien, lo integra y lo saca de la mala junta del barrio…, la mire y pregunte por qué mala junta? Y ella me respondió…
Vivimos por el puerto, los chicos entrenan en parque Camet, en el barrio hay muchos chicos que no estudian, no trabajan, y cuando digo chicos, son chicos, van entre los 10 y los 15 años, algunos fuman, otros se juntan en las esquinas a tomar cerveza y yo no quiero eso para mi nieto, me miró a los ojos y dijo, NO HACEN NADA, y eso no está bien, quizás yo sea una vieja hincha… pero no quiero eso para él, (nombre del nieto) es un nene sano, el tiene que estudiar y hacer deportes, acá aprende que es un equipo, que son los objetivos, acá el se siente parte de un lugar donde no hay diferencias, no importa la ropa que lleve, acá todos tienen la misma camiseta, nadie mira las zapatillas, ni los botines, acá el come lo mismo que todos en el tercer tiempo, acá él puede ser ÉL…
En el barrio lo pibes quieren otra cosa, quieren que todo rápido, quieren sacarle al otro lo que ellos quieren… y yo no quiero eso para mi nieto…
No podía dejar de escucharla, su tono de voz era firme, confiado, sabía que quería y que no quería para su nieto, ella estaba ahí, una mañana de otoño con una campera con bastantes inviernos, con su cabello gris, con su pila de años, pero sabiendo que lo que hacía tendría sus frutos… seguí escuchando
Sabe que pasa… los chicos necesitan ver el compromiso de los grandes, tienen que ver que la vida no está en una esquina tomando cerveza a los 13 años, lamentablemente es donde vivimos y no me puedo mudar, por eso lo mudo a él, lo llevo a una escuela pública que queda lejos, la 31, pero sé que vale la pena, lo traigo acá, al aire libre, a correr, a trabajar con otros chicos que les gusta lo mismo, lo veo que me mira cuando hace un try, que le encanta cuando sus papás pueden venir, los dos trabajan en una pesquera, pero cuando pueden vienen…, nosotros sabemos que somos pobres pero no por eso vamos a ser maleducados o irrespetuosos, somos pobres pero todo lo que podamos hacer por él lo vamos a hacer…
Sin darme cuenta el tiempo paso, la charla fue una de las mejores conferencias en las que participe en mi vida… era una señora con todas las letras… el entrenamiento termino y mi hijo junto a su nieto vinieron a nuestro encuentro, se los veía cansados pero contentos, al llegar su nieto me miro y me dijo BUENAS TARDES SEÑOR VIO QUE BIEN QUE JUGO BRUNO HOY… él estaba empoderando a mi hijo…, no hizo referencia a como jugo él, le estaba reconociendo a Bruno el trabajo que había realizado… mire a su abuela y ahí entendí porque algunas personas solo pueden ver en blanco o en negro sin notar la cantidad de grises…

Quizás la diferencia en la vida de alguien sea una buena familia, o quizás tan solo una abuela…

Dios quiera existan más personas como la abuela en todas las familias, preocupadas no só
lo por la educación de nuestros hijos, también por el deporte, las artes, la literatura y todo aquello que haga entender a los jóvenes que no solo existe el PEDIR O ROBAR.

MCOP José Luis López

martes, 9 de abril de 2019

Ser Coach por Diego del Duca


El Coaching llega a mi vida cuando un amigo  me dice.. esto es lo tuyo!! 
Fue un cambio radical y me transformo en una persona que está siendo y aún trabaja en quién quiere ser.
En las conversaciones, gestión de emociones y en el liderazgo de mi vida es dónde lo aplico en la cotidianeidad. 
Como Coach está en la satisfacción de brindar servicio y asistir a quien quiera para que pueda convertirse en quién quiere ser también.
Aprendí que los sueños te hacen suspirar pero las metas te hacen actuar!!!

Diego del Duca 
Coach Ontológico Profesional 

miércoles, 6 de marzo de 2019

Por qué las relaciones de pareja fracasan?


Hace un tiempo se acercó una mujer de unos 40 años solicitando coaching life muy angustiada dado que desde que se había separado, 7 años atrás, no conseguía mantener una relación estable, es decir, las mismas duraban entre 6 y 9 meses. Durante el encuentro pudo darse cuenta que es lo que sucedía y construyo estos 11 puntos que hoy les estamos compartiendo de porque sus relaciones no se mantenían en el tiempo.

Te agradezco que me las pasaras para poder compartirlas…

1. Primero contigo mismo. Sólo cuando estás bien contigo mismo puedes estar bien con los demás
2. Manejar la soledad. Sólo cuando manejas tu soledad puedes manejar una relación.
3. Sólo se da lo que se tiene. Necesitas valorarte para valorar, quererte para querer, respetarte para respetar y aceptarte para aceptar, porque nadie puede dar lo que no tiene.
4. Paz interior. Ninguna relación te dará la paz que tú mismo no crees en tu interior.
5. Fantasía que genera frustración. Pretender que otra persona nos haga felices y llene todas nuestras expectativas es una fantasía que sólo trae frustraciones.
6. Autonomía. Ninguna relación te brindará felicidad que tú mismo no construyas.
7. Autosuficiencia. Sólo podrás ser feliz con otra persona cuando bien convencido seas capaz de decirle: "No te necesito para ser feliz".
8. Independencia. Sólo podrás amar siendo independiente hasta el punto de no tener que manipular ni manejar a los que dices querer.
9. Requerimientos. Para amar necesitas una humilde autosuficiencia, autoestima y la práctica de una libertad responsable.
10. Autoestima y madurez. Ámate a ti mismo madura y el día que puedas decirle a esa otra persona "Sin ti me la paso bien" ese día estarás preparado para vivir en pareja.
11. Compartir. Dos personas que vivan en pareja podrán ser felices sólo cuando se hayan unido para compartir su felicidad no para hacerse felices la una a la otra.
Y a vos? Cómo te va en tus relaciones?


lunes, 25 de febrero de 2019

Valores


Maestro.... no tengo nada, dijo el discípulo…. Me siento desprotegido, no poseo un hogar propio, no tengo riquezas, siento que no soy nada… qué puedo hacer?

- Hijo mío eres inmensamente rico…, y quizás no lo sepas…,  posees salud?
- Si maestro estoy saludable…
- Tienes familia?
- Si, somos mi esposa, mis padres y yo…
- Posees un empleo?, 
- Si maestro, quizás no es el que me gustaría, pero tengo trabajo… 
- Tienen objetivos en la vida? 
- No entiendo maestro… qué tipo de objetivos? Mi objetivo es ir a trabajar todos los días…
- Entonces hijo mío ahí está el problema, de nada sirve tener salud, inclusive un empleo… si no tienes objetivos que te mantengan vivo…
- Y que puedo hacer maestro?
- Antes que nada, detente unos instantes a pensar, piensa, quién estás siendo en este momento? Quién querrías ser?, mira a tu alrededor y trata de encontrar todo lo que tienes… tienes salud, tienes tu cuerpo sano, tienes una familia… también piensa…,  cuál es tu propósito en este mundo…? a qué has venido…?  y cuando lo tengas claro ponte el objetivo de cumplirlo… y en ese instante hijo mío... no estará más desprotegido, serás inmensamente rico, y lo mejor te todo… ya no necesitarás un maestro…

Cuántas veces en nuestra vida nos hemos sentido desprotegidos?
Cuántas veces hemos sentido que no teníamos nada?
Te invito a que mires quién eres en este momento, a que pienses si tiene claro cuál es tu propósito, te invito a que decidas que tipo de vida quieres tener… porque amig@ si hay algo que aún todos tenemos, y en ocasiones no lo vemos, es la posibilidad de elegir…
Buena semana para todos.

Master Coach Ontológico Profesional
José Luis López

miércoles, 9 de enero de 2019

Los chismes

Había una vez, un anciano que difundió rumores que su vecino era un ladrón, como resultado el joven fue arrestado… Días después se comprobó que era inocente. Después de ser liberado, demando al anciano por haberlo acusado injustamente.
En la corte, el anciano le dijo al juez: “Fueron solo comentarios, no le hicieron daño a nadie”. 
El Juez le dijo al anciano: “Escribe todo lo que dijiste sobre él en un papel, córtalo en pedacitos, y de camino a casa, tira los trozos de papel por la ventana de tu auto y mañana vuelve para oír la sentencia”.
Al día siguiente, el juez le dijo al anciano: “Antes de recibir la sentencia quiero que vayas a recoger todos los trozos de papel”. El anciano dijo: “¡No puedo hacer eso!” “El viento los esparció por todas partes y no puedo saber por dónde están”.
Es entonces que el juez respondió: “Del mismo modo, palabras y comentarios simples pueden destruir el honor de una persona al punto que ya no pueda recobrarlo”. 
“Si no puedes hablar bien de alguien, no digas nada en absoluto, seamos dueños de nuestras bocas, así no seremos esclavos de nuestras palabras”.
Los chismes son peores que los ladrones… porque roban la dignidad, el honor, la reputación y la credibilidad de otra persona.
Cuando tus pies se resbalan, siempre puedes recobrar el equilibrio, pero cuando tu lengua se te desliza, nunca puedes recuperar tus palabras.

AUTOR DESCONOCIDO

lunes, 22 de octubre de 2018

¿Cómo hago para poder soltar?


Hoy una persona me pidió si podía enseñarle a soltar…
Para poder soltar debemos primero tener la capacidad de perdonar y perdonarte. Soltar es dejar ir, es entender que lo sucedido es un aprendizaje, mientras no podamos verlo así lo seguiremos sosteniendo.
El segundo paso para soltar es poder entender que lo sucedido es parte de los aprendizajes de la vida. 
Algunos de estos aprendizajes los hemos generado nosotros con nuestras elecciones, y debemos tener en cuenta que cuando lo elegimos pensamos que era una buena opción… y aquí me gustaría traer una frase popular, de los errores se aprende… y si se aprende, ¿por qué nos castigamos tanto cuando los cometemos?
Lo tercero a realizar para soltar es perdonar, o perdonarnos. Perdonar a otro no lo libera de las responsabilidades de lo que hizo, perdonar nos libera a nosotros de las cadenas que nos atan a estas personas. Hace muchos años una pareja que tuve me fue infiel, al comprobarlo, se avergonzó, me pidió que por favor la perdonará, y lo hice, cuando le dije te perdono, se alegró y me dijo que había pensado que la pareja se había perdido, que ya no estaríamos juntos… y mi respuesta fue, te perdono, pero no te vuelvo a elegir como pareja… me miró sin poder entender, y me contesto, que entonces no era un perdón… la mire y le dije que por favor me escuchara, que perdonarla no significaba seguir en la relación, perdonarla era aprender y entender que no compartíamos los valores como pareja… en realidad los míos… perdonarla me liberaba de mi enojo, y me permitía seguir sin resentimientos. La salude y nunca más volvimos a vernos.
Soltar nos permite caminar más livianos, nos dejará construir futuro, sin soltar solo arrastraremos nuestro pasado, y nuestro pasado es aprendizaje.
Lo que nos sucedió, fue, en la mayoría de los casos, el efecto de nuestras decisiones, decisiones que tomamos siendo quienes éramos en ese momento, y amigos, en ese momento hicimos lo que hicimos en nuestra mejor versión.
Aprendamos de nuestros errores, no le demos el poder a nadie a seguir influyendo en nuestras vidas y futuro, hagamos un aprendizaje de lo sucedido, y caminemos mucho más ligeros… obviamente SOLTANDO…
MCOP José Luis López
PP

jueves, 19 de enero de 2017

Las tres claves


Cuenta una historia sobre un matrimonio que llevaba casi una década de casados, habían estado de novios por un par de años y al sentirse bien el uno con el otro decidieron que querían casarse y formar una familia...
El tiempo pasó, y como a veces ocurre en las parejas, la rutina fue erosionando la relación, ya no había tantos te amo como antes, ni muchos gestos de amor o cariño como al principio; los hijos, el trabajo, la familia, habían ganado más espacio, y eso de a poco, los había distanciado... Ya no estaban las flores para la fecha en que se habían conocido, tampoco los desayunos en la cama para dos... Algo había cambiado, y como fue tan lento ninguno de los dos lo había notado...
Una tarde al salir de su trabajo, y de camino a su auto, ella observó a una pareja muy mayor riendo en un banco de plaza, sin darse cuenta detuvo su marcha para observarlos... sus risas eran fuertes y parecían honestas... sus manos estaban tomadas, sus ojos no se apartaban del otro... Y ella pensó: que hermoso sería llegar a esa edad y seguir riendo como niños... se los veía felices, despreocupados del qué dirán...
Ella sonrió, subió a su auto y se marchó.
De camino a casa no podía borrar de su mente las imágenes que había observado... se preguntaba cuál sería la clave... sería el estar jubilados...?  el no tener que estar pensando en cuentas a pagar o las tareas escolares de los niños...? ¿Cuál sería la clave de esa felicidad...? Esa tarde al llegar a su casa la rutina la envolvió y las imágenes desaparecieron... los hijos, preparar la cena, una llamada de su madre, hicieron que volviera a su ”realidad”, el día continuó hasta llegar la noche y prepararse para descansar... mientras cepillaba su cabello pudo observar a su esposo ya en la cama, parecía cansado, su mirada estaba puesta en un punto fijo y no hablaba... en ese momento recordó las horas que pasaban conversando cuando recién se habían casado, él siempre se sentaba al borde de la cama para contarle su día mientras ella cepillaba su cabello... y ahora estaba tan lejos... ¿Qué había pasado...? ¿Qué les había pasado? En qué momento ese” momento” había desaparecido.
Se acostó y solo dijo buenas noches amor... pero no escuchó una respuesta.
A la mañana siguiente el desayuno fue igual... cada miembro de la familia concentrado en sus temas, el televisor prendido en los dibujitos, él leyendo el diario… y ella solo observando esa escena… que poco hablan, que poco se miraban… ¿qué habría pasado para llegar a estar “sin estar”…? El desayuno terminó, y como todos los días, cada uno partió a sus obligaciones… ella luego de dejar a sus hijos en el colegio prosiguió al trabajo… el día no fue normal, más allá de las tareas habituales su cabeza no dejaba de pensar en las imágenes de su casa, su esposo en la cama sin conversar, sus hijos en el desayuno cada uno en su tema… casi terminando el día, una pregunta se disparó en su mente… ¿es esto lo que soñaba para su vida? Y la respuesta fue una sola palabra…NO, ella soñaba con una familia unida, que se escuchara, que contara como había sido su día, ella soñaba con saber que querían sus hijos, como estaba su esposo, si su día había sido bueno o malo, ella soñaba con una vida diferente a la que estaba teniendo… la cual distaba mucho de la que tenía en ese momento… sentada en su escritorio dejó de escribir en su computador y pensó ¿Qué fue lo que hizo que hoy me diera cuenta de esto? ¿por qué no lo había visto antes?... y en ese momento recordó a los dos ancianos en el banco de la plaza… recordó sus miradas, sus risas, sus manos tomadas… ese había sido el disparador… ellos le habían mostrado como era su vida hoy… un poco de tristeza invadió su corazón, sintió que su sueño había desaparecido… sintió que todo lo hermoso que tenía y que deseaba se había esfumado… no fue su mejor tarde, estaba desconcentrada, se sentía desganada y no veía la hora que el reloj marcara las 5 para irse de la oficina… el tiempo transcurrió y la hora de irse llegó… saludó tímidamente a cada compañero con quien se cruzó y salió del edificio en búsqueda de su auto… su cabeza estaba gacha, como todo aquel que se da cuenta que el mundo es diferente al soñado… tan concentrada estaba en mirar el suelo que no notó que casi lleva por delante a una persona, en eso momento levantó su mirada y para su sorpresa casi había llevado por delante a la pareja de ancianos que había visto el día anterior, sobresaltada se disculpó, a lo que la pareja solo sonrió y dijo que no se preocupara, otra vez esas dos personas… nunca antes las había visto y ayer y hoy se las había cruzado… ¿sería una señal? ¿o solo coincidencia? Algo invadió su corazón… algo debía aprender de esa pareja, pero no sabía qué… en ese instante detuvo la marcha hacia su auto y decidió seguirlos, no quería asustarlos, ni que pensaran que los estaba por robar, así que se mantuvo a unos metros de distancia para ver que hacían… unos pocos metros más adelante notó que la mujer caminaba con su cabeza apoyada en los hombros del hombre, también notó que el hombre descansaba ligeramente su cabeza sobre ella… las cuadras iban pasando y ambos caminaban lento pero firmemente… unas cuadras adelante, y al llegar a un puesto de flores, el hombre detuvo la marcha, la miró y con una sonrisa pícara señaló las flores… ella también sonrió y con un gesto de complicidad dijo que sí… así fue que el señor pidió una rosa a la florista, pagó y mirando a la mujer a los ojos se la entregó… la mirada de la mujer era tierna, como esas miradas de amor puro y sincero, inclinó la cabeza, sonrió, acepto la flor… y luego lo besó.
Ella miraba la escena y no podía dejar de sentir admiración… y asombro… fue ahí cuando decidió acercarse y saludarlos.
-Buenas tardes, disculpen que los moleste, no quiero incomodarlos, pero necesito hacerles una pregunta…, la pareja la observó unos segundos, se miraron y contestaron que sí…
-Ayer los vi en el parque y hoy nuevamente los crucé de casualidad, no he podido dejar de observar cómo se tratan, ¿cómo se miran, ¿cómo caminan juntos, quería saber, ¿cómo lo hacen…?  la pareja de ancianos se miró y sonrieron…
- ¿Cómo hacemos qué? pregunto la mujer…
-Eso, respondió ella…
Los ancianos se miraron y le preguntaron si tenía unos minutos para conversar, ella pensando que recibiría una fórmula, asintió con su cabeza, así que los tres caminaron hasta un banco en la plaza lindera. Al sentarse el hombre le dijo: tenemos unas claves que descubrimos que son mágicas… ¿quiere saberlas?, sin poder responder ella solo asintió con la cabeza y se preparó para escuchar.
-          Bueno hija, primero le queremos contar que llevamos 49 años juntos, de los cuales hace 48 que estamos casados, hemos tenido malos momentos, hasta hubo un tiempo en el cual habíamos decidido separarnos, fue ahí donde, en lugar de alejarnos, decidimos darnos otra oportunidad... y en ese momento también, nos dimos cuenta que éramos diferentes… esa noche en nuestra casa, que es la misma en la cual vivimos hace más de 30 años, mientras conversábamos cómo resolver ;nuestras diferencias que encontramos la primer clave, éramos diferentes, y como éramos diferentes nuestros conflictos pasaban por querer cambiar al otro en lugar de aceptarlo, y eso era difícil aceptar al otro como un legítimo otro… por lo tanto decidimos que nuestra primera clave sería RESPETARNOS.

Ella no aguantó, y desde muy dentro suyo dijo…

-          ¿Qué significa eso? ¿Qué …tengo que soportar todo lo que no me gusta de él? eso sería dejar de ser yo!
-    Para nada, intervino la mujer, eso significa, que en lo que no coincidan deberán acordar, y para acordar deberán respetarse… y acordar es sencillo cuando existe respeto entre los dos… pero espere, aún faltan dos claves.
-  Otra cosa que hicimos, tomó la palabra, el anciano, fue establecer un decálogo…
- ¿Un decálogo? ¿Cómo es eso?
-    Es un listado de diez puntos que ambos respetaríamos a partir de decidirlo…. Y hoy tanto años después lo seguimos respetando…
-   No entiendo dijo ella, ¿es como un reglamento?
-  Algo así respondieron los ancianos, mirándose nuevamente con cara de cómplices.
-          ¿Y qué es lo que dice, o debería decir?
-          Cada pareja es única, dijo la mujer – cada pareja debería construir su propio decálogo según sus necesidades y acuerdos… si quiere le contamos el nuestro…

Ella se entusiasmó y pidió permiso para tomar nota… ambos ancianos asintieron con su cabeza, pero él dijo:

-          Cuidado, este es el nuestro, Ud. debería escribir junto a su pareja el suyo...
-          Sí, sí, lo entendí, pero quisiera saber cuál es el de Uds.
-          Muy bien, dijo él, tome nota… tenga en cuenta que ninguno es prioritario, podrían estar en cualquier lugar, pero deben estar, ¿se entiende? La mujer ya ansiosa por escuchar solo dijo; sí moviendo su cabeza...


1.      Nunca irnos a dormir enojados.
2.      Caminar siempre a la par, ni delante, ni detrás del otro.
3.      Respetarnos y cuidarnos, en esta secuencia, y jamás invertirla.
4.      Tener proyectos en común.
5.      Tener tiempo para compartir uno con el otro a solas.
6.      Preguntarnos como mínimo una vez por mes, ¿Cómo estamos? ¿cómo va nuestra relación?
7.      Respetar a sus familias y amigos.
8.      Apoyarnos mutuamente en nuestros proyectos.
9.      Ser leales, no mentirnos ni ocultarnos información.
1.     Nunca, pero nunca, pero nunca, caer en la rutina…

Ella terminó de escribir y trasladó esos puntos a su vida cotidiana… ¿hacía cuánto que no tenía tiempo a solas con su esposo? ¿Cuántas veces le había dicho que sus proyectos eran inviables en este país?... ¿qué proyecto tenían en común? ¿cuántas veces se habían acostado enojados… una enorme tristeza la invadió por dentro, y al leer el último punto se dio cuenta que su pareja estaba inmersa en la rutina…
Los ancianos la contemplaron en silencio por unos minutos… sabían que estaba sintiendo… la mujer, tomó el mentón y dijo:

-          ¿Qué pasa niña? ¿por qué esa cara?
-          Porque entiendo que mi vida es RUTINA, porque me estoy dando cuenta la cantidad de puntos que no cumplimos…
-          Alto, detente, dijo la anciana, tranquila, ese es nuestro decálogo, recuerda que deberías construir el tuyo, cada pareja es única y tiene necesidades diferentes…, por otro lado, en nuestro caso, lo construimos cuando casi parecía ser demasiado tarde… ¿es tu caso?
-          No lo sé, dijo la mujer mientras miraba a un punto fijo de la plaza
-          ¿Y si lo preguntas? Dijo el anciano, quizás no sea tan grave…
En ese momento la anciana posó su mano sobre la pierna de la mujer y dijo:

-          Ve y pregúntale, pídele, sí está de acuerdo que construyan el de Uds. vamos… no te quedes aquí con dos viejos en una plaza, tienes una vida por delante, no la desaproveches.

La mujer les sonrió, solo dijo gracias tomando muy fuerte las manos de la pareja y se preparó para irse… al comenzar a caminar y pensando en lo que había escuchado se dio cuenta que faltaba una clave… por lo que volteó y a la distancia preguntó:

-          Perdón ¿cuál es la última clave? A lo cual los ancianos respondieron al unísono
-          SENTIRNOS QUE MERECEMOS LAS COSAS LINDAS QUE NOS SUCEDEN JUNTOS Y CREERLO…

La vida es bella, muy bella, la vida vale la pena ser vivida, pero para poder hacerlo necesitamos saber qué queremos y qué no.
Si hoy tuvieras que escribir un decálogo con tu pareja… con tus hijos, con tus padres… ¿Qué diría?...

Muy buena semana
MCP José Luis López

PP